Tras una serie de intimidaciones que alteraron la actividad escolar, la Dirección General de Escuelas activó protocolos, reuniones con familias y advirtió sobre sanciones civiles y penales.
Luego de una serie de amenazas de tiroteos que afectaron a escuelas de Mendoza, la Dirección General de Escuelas (DGE) dispuso un conjunto de medidas para reforzar la seguridad y ordenar la respuesta institucional frente a estos hechos.
Las intimidaciones, que en algunos casos obligaron a activar operativos con intervención policial, generaron preocupación en la comunidad educativa y derivaron en un trabajo coordinado entre el área de Educación y el Ministerio de Seguridad.
En este contexto, comenzaron a realizarse reuniones con padres y madres de estudiantes de nivel primario y secundario. El objetivo es informar sobre una circular oficial que pone el acento en la responsabilidad parental frente a conductas como amenazas o mensajes intimidatorios.
La directora de Acompañamiento Escolar, Carina Gannam, explicó: “La circular busca poner en conocimiento de las familias la responsabilidad parental respecto a todas las conductas de sus hijos, ya sean amenazas o intimidaciones como las que hemos tenido recientemente”. Además, remarcó que estos hechos deben ser abordados con seriedad: “No es una broma. Estamos hablando de un delito de intimidación pública que no puede tomarse con liviandad”.
Desde la DGE señalaron que cada amenaza activó un importante despliegue estatal. “Ha sido un operativo que involucra a distintos ministerios, especialmente al de Seguridad, con un trabajo de articulación muy importante”, indicó Gannam.
En ese sentido, advirtió: “Todos estos costos van a ser asumidos por los adultos responsables de los menores que hayan cometido este delito”.
También confirmó que ya hay casos en la Justicia: “Esto ya está en manos judiciales y se aplicarán las sanciones correspondientes según lo establece la normativa vigente”.
Además, se mantienen los protocolos de control en los ingresos a las escuelas. Entre las medidas, se evaluó restringir el uso de mochilas, aunque su aplicación queda ahora bajo criterio de cada institución. “La responsabilidad es de las familias, que deben garantizar la supervisión de las pertenencias antes del ingreso a la escuela”, explicó la funcionaria.
Además, hizo hincapié en el acompañamiento cotidiano: “Es fundamental que los adultos se sienten a hablar con sus hijos, que puedan conocer qué piensan y cómo se posicionan frente a estas situaciones”.
Sobre el entorno digital, agregó: “También es clave el control y la supervisión de los espacios digitales por donde transitan, porque muchas veces estas amenazas surgen en esas plataformas”.
Respecto a la implementación de la circular, Gannam señaló: “Se va a identificar a las familias que no la hayan firmado, primero para facilitar que lo hagan y también para detectar si hay alguna situación de negligencia o vulneración de derechos”.
En ese sentido, aclaró que el objetivo no es solo sancionar: “Esto no es únicamente punitivo, tiene que ver con una construcción familiar y con formar a los chicos como futuros adultos responsables”.