Más de 20 millones de argentinos tienen préstamos activos y millones registran atrasos en los pagos. Un informe revela que los jóvenes son el grupo más afectado por el aumento de la morosidad, impulsado por la pérdida de ingresos y el peso de los gastos fijos.
Las dificultades económicas siguen golpeando el bolsillo de los argentinos y los números comienzan a reflejar una realidad cada vez más preocupante. Mientras las familias intentan llegar a fin de mes, crece la cantidad de personas que no pueden cumplir con sus compromisos financieros. El fenómeno afecta tanto a quienes tienen préstamos bancarios como a usuarios de billeteras virtuales, tarjetas de crédito y sistemas de financiamiento para consumo. Un reciente relevamiento encendió las alarmas, puesto que millones de argentinos presentan atrasos en el pago de sus deudas y una gran parte de ellos son jóvenes que enfrentan problemas para sostener sus obligaciones económicas.
Según datos difundidos por especialistas del sector financiero, actualmente existen alrededor de 20 millones de argentinos con algún tipo de crédito activo. Sin embargo, la situación más delicada se observa entre quienes acumulan más de 90 días sin poder cancelar sus compromisos.
El informe indica que más de 5 millones de personas se encuentran en mora tardía, una categoría que incluye a quienes llevan al menos tres meses de atraso en el pago de cuotas o préstamos.
La problemática no se limita únicamente a los bancos. También involucra créditos otorgados por fintech, billeteras virtuales, tarjetas de consumo y cadenas de electrodomésticos que ofrecen financiación propia.
Los jóvenes, el grupo más golpeado por las deudas
Uno de los datos que más preocupa a los especialistas es el fuerte impacto sobre las personas de entre 18 y 30 años. De acuerdo con el relevamiento, cerca del 40% de los jóvenes endeudados presenta atrasos superiores a los 90 días. Muchos de ellos tomaron créditos cuando contaban con ingresos estables, pero luego se enfrentaron a la pérdida de empleo, trabajos informales o una reducción de su capacidad de pago.
La situación no es ajena a Mendoza. Los datos relevados indican que el porcentaje de deudores con mora en la provincia ronda el 30%, una cifra que sigue de cerca la tendencia nacional.
Especialistas sostienen que el problema refleja una caída del ingreso disponible de las familias, que cada vez destinan una mayor proporción de sus recursos a cubrir gastos fijos y tienen menos margen para afrontar cuotas o financiamientos.
Otro factor que aparece en el análisis es el crecimiento de las plataformas digitales que ofrecen préstamos de aprobación casi inmediata.
Las fintech y billeteras virtuales facilitaron el acceso al crédito para miles de personas, aunque también incrementaron el número de usuarios que toman financiamiento sin evaluar completamente su capacidad futura de pago.
La facilidad para obtener dinero en pocos minutos, muchas veces desde el celular y con escasos requisitos, generó un aumento significativo en la cantidad de personas endeudadas.
Caputo pidió a los bancos revisar las condiciones
Frente al incremento de la morosidad, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo conversaciones con entidades financieras para analizar alternativas que permitan aliviar la situación de los deudores.
Entre las opciones evaluadas aparecen la reducción de tasas de interés y mayores facilidades para refinanciar obligaciones pendientes. La preocupación principal es evitar que el deterioro financiero de las familias continúe profundizándose y termine afectando aún más el consumo y la actividad económica.
Las tarjetas y los préstamos: una ayuda que puede transformarse en un problema
Muchos argentinos reconocen que los créditos y las tarjetas de crédito les permitieron sostener gastos cotidianos durante los últimos meses. Sin embargo, cuando los ingresos no acompañan, las cuotas se convierten en una carga difícil de afrontar.
Los especialistas advierten que los atrasos generan intereses cada vez más altos, complican el historial crediticio y pueden cerrar puertas para acceder a futuros préstamos, alquilar una vivienda o realizar otras operaciones financieras.
Por eso, recomiendan analizar cuidadosamente la capacidad de pago antes de asumir nuevas deudas y priorizar herramientas de educación financiera que permitan administrar mejor los recursos personales.
