Un informe de Evaluecon reveló que seis de cada diez mendocinos dejaron de pertenecer a la clase media. Menos vacaciones, reducción en las salidas, recortes en educación, salud y transporte son algunos de los cambios en los hábitos socioeconómicos.
Un reciente estudio de la consultora Evaluecon reveló que cada vez son menos los mendocinos que se mantienen dentro de la clase media.
Aunque la inflación de este año avanza a un ritmo menor que en períodos anteriores, la pérdida de poder adquisitivo sigue empujando a miles de familias hacia la clase media baja o directamente a la clase baja.
Según el economista José Vargas hoy una persona necesita más de $2 millones por mes para ser considerada de clase media y explicó cuáles son los indicadores permiten identificar a quienes aún se mantienen dentro de este segmento:
- No utilizan transporte público.
- Envían a sus hijos a escuelas privadas.
- Tienen medicina prepaga.
- Realizan una o dos vacaciones al año.
- Cambian el vehículo aproximadamente cada dos años.
Quienes perdieron estos hábitos, por ejemplo, dejaron la prepaga, cambiaron al sistema educativo estatal o empezaron a depender del transporte público, suelen ser los que pasaron a un estrato socioeconómico inferior.
Qué resignaron los mendocinos para ajustar sus gastos
El informe de Evaluecon muestra cuáles son las actividades que más se recortaron:
- Viaje: 26% dejó de planear vacaciones, incluso quienes ya tenían un viaje en mente.
- Esparcimiento: se redujeron salidas, cine y encuentros con amigos.
- Educación: muchas familias cambiaron colegios privados por escuelas estatales.
- Indumentaria: se compra menos ropa y se prioriza usar lo que ya se tiene.
- Supermercado: se pasó de primeras marcas a segundas, terceras y hasta cuartas.
- Vehículo: se usa menos el auto para ahorrar combustible.
- Medicina prepaga: algunos bajaron de plan y otros directamente dieron de baja el servicio.
- Seguros: el seguro contra todo riesgo se reemplazó por seguros más económicos contra terceros.
Cómo viven este cambio los mendocinos
La no programación de vacaciones y que evitar salidas recreativas por su costo son algunas de las cosas que hacen los mendocinos para estirar el sueldo a fin de mes y de esa manera, no sentir tanto ese cambio de clase que hace mención Evaluecon.
Otros reconocen que, aunque se consideran de clase media, ya no pueden sostener los consumos que antes eran habituales.
“Se deja de hacer lo que tiene la recreación propia para uno por el costo”, comentó una transeúnte del centro de Mendoza.
Otro mendocino aseguró: “Hay que tener dos trabajitos para llegar a fin de mes. Vacaciones no tengo en mente porque siempre pasa algo, entonces trato de, por lo menos una moneda cada tanto vamos juntando para llegar y tener vacaciones por lo menos enero o febrero salir un fin de semana”.
La situación se repite en diferentes perfiles: “Estoy más abajo de la clase media. Soy celador, trabajo los 365 días del año y no me puedo dar el lujo de salir de vacaciones, ni yo, ni mi señora”, sostuvo un señor que circulaba por la zona.
“Creo que estoy en una clase media, un poquito más abajo. Este año resignamos un poco las vacaciones porque tenemos otros proyectos personales. El seguro del vehículo, generalmente lo hemos hecho siempre contra terceros. Se llega a fin de mes. Con esfuerzo, pero se llega”, argumentó una mendocina.