Autoridades de Argentina y Chile confirmaron que desde mañana se habilitará el tránsito de cargas en Alta Montaña. El turismo interno seguirá limitado hasta Puente del Inca para garantizar la seguridad vial.
Después de más de un mes de cierre histórico, el paso internacional Cristo Redentor volverá a estar operativo. La decisión se tomó tras intensas reuniones entre autoridades de seguridad de Argentina y Chile, quienes confirmaron que las condiciones meteorológicas permiten habilitar el tránsito de cargas a partir de mañana.
El anuncio fue realizado por Pablo Tijeras, responsable de la Guardia Urbana de Las Heras, en diálogo con Canal 9. Tijeras explicó que el operativo involucra a Gendarmería Nacional, Policía Vial y el Ministerio de Seguridad, con el objetivo de garantizar un cruce ordenado de los más de 800 camiones que esperan en Uspallata y Destilería.
Por razones de seguridad, el turismo interno permanecerá restringido hasta Puente del Inca durante los días hábiles. Solo el fin de semana se permitirá el acceso a la Alta Montaña para visitantes. “Es preferible que los primeros días sean exclusivos para transporte de cargas, evitando complicaciones en la ruta”, señaló Tijeras.
Las proyecciones meteorológicas indican buen tiempo hasta el sábado, lo que permitirá agilizar el tránsito y despejar la acumulación de vehículos. El cronograma prevé que martes, miércoles y jueves se destinen a la salida hacia Chile, mientras que viernes y sábado se habilitará el ingreso de regreso a la Argentina.
La reapertura es recibida con entusiasmo por los transportistas, que permanecieron varados durante semanas en condiciones adversas. Algunos incluso requirieron asistencia médica en Uspallata. El operativo contempla la movilización de camiones desde zonas bajas hacia la cordillera, con horarios coordinados para evitar congestiones.
El cierre prolongado del paso generó pérdidas económicas y complicaciones logísticas en ambos países. Sin embargo, las autoridades remarcaron que la prioridad fue preservar la seguridad ante las intensas nevadas y el riesgo de avalanchas. Ahora, con una ventana de buen clima, se espera normalizar el flujo comercial y aliviar la espera de cientos de choferes.