Lluvias intensas por el Super Niño: ¿Mendoza está preparada para el crecimiento de los cauces?

Lluvias intensas por el Super Niño: ¿Mendoza está preparada para el crecimiento de los cauces?

Mendoza

El superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, advirtió que las lluvias fuertes y concentradas pueden generar episodios para los que la provincia debe prepararse, mientras destacó la importancia de mantener limpios los cauces y mejorar la infraestructura.

El Departamento General de Irrigación presentó este jueves el Pronóstico de Escurrimientos 2026-2027, que marca un escenario muy diferente al de la temporada anterior por la importante acumulación de nieve en la cordillera. El organismo, sin embargo, advirtió que disponer de más agua no significa que todo ese volumen vaya a estar disponible para el riego agrícola en los meses de mayor demanda.

El superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, explicó que el comportamiento del agua durante la temporada estará condicionado por el momento en que se produzca el deshielo y por las necesidades de los distintos usuarios. “Va a escurrir el agua. Por lo tanto, no quiere decir que ese gran volumen de agua vaya a acompañar más las demandas agrícolas”, señaló.

El funcionario explicó que el ciclo agrícola tiene períodos de mayor requerimiento y que el momento en que se produzca el mayor escurrimiento puede no coincidir exactamente con esa curva de demanda. “Hay mucho volumen de agua, un poco desfasado quizá de lo que es la curva que nos indica cómo sería lo ideal”, indicó Marinelli.

Otro de los aspectos que seguirá bajo observación es el comportamiento de las precipitaciones durante los próximos meses. Los especialistas vienen señalando que los años asociados a El Niño pueden favorecer mayores nevadas en sectores de la cordillera, lo que resulta relevante para las provincias que dependen del agua de deshielo.

Marinelli planteó que las lluvias requieren un análisis particular. “Vamos a ver qué pasa con las lluvias, El Niño. Sus consecuencias son la nieve y la lluvia, por la humedad que generan”, explicó.

Y advirtió sobre otro escenario posible: precipitaciones muy intensas y concentradas en períodos cortos. Según señaló, esos episodios podrían poner a prueba la infraestructura existente y las formas de manejo del agua.

 

Marinelli comparó los volúmenes del río Mendoza. “El año pasado tuvimos en el río Mendoza menos de 800 hectómetros cúbicos. Este año vamos a tener 1.800”, afirmó.

Marinelli también explicó por qué el volumen de agua que finalmente escurra puede resultar menor al que algunos esperan al observar la cantidad de nieve acumulada.

“Tantos años de sequía hace que se seque la tierra. Por lo tanto, ustedes se van a sorprender y nosotros estamos sorprendidos en el resultado de este escurrimiento: a tanta nieve no parece tanta agua”, explicó.

Según el funcionario, esa infiltración también tiene un efecto positivo porque permite recuperar reservas subterráneas. “Es muy bueno porque aprovechamos para que se recarguen los acuíferos y también para que, de alguna manera, la naturaleza funcione”.

“No debe ser tomado como un tema ambiental exclusivamente, ni como un tema productivo exclusivamente. Obviamente, es nuestro arraigo territorial, es nuestra calidad de vida, es donde vivimos”, concluyó.

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