La Justicia sobreseyó a la docente de Tupungato acusada de distribuir pornografía infantil. Ahora pide recuperar su cargo y limpiar su nombre.
Una docente de Tupungato, vicedirectora de una escuela rural, fue acusada de distribuir material pornográfico infantil y detenida en su lugar de trabajo. Tras una extensa investigación judicial, la Justicia de Mendoza determinó que la mujer no tuvo participación en los hechos y pidió su sobreseimiento. Según determinaron, el alerta se disparó cuando una de sus nietas intentó subir un video viral bailando a las redes sociales.
En junio, organismos internacionales alertaron a las autoridades argentinas sobre la difusión de material ilegal con menores de edad. La Justicia Penal Colegiada del Valle de Uco ordenó la detención de la docente, quien fue separada de su cargo y suspendida de sus haberes mientras avanzaba la causa.
Según la investigación, la docente no generó ni distribuyó las imágenes. La responsable fue su nieta, quien utilizó un teléfono en desuso con la cuenta de Google de su abuela para subir un contenido como parte de un “trend” o “challenge” viralizado entre adolescentes.
Cómo fue el día que la detuvieron
La Vicedirectora habló con Noticiero 9 y relató como fue el día que la detuvieron, aquel momento en que su vida cambió rotundamente. “El 7 de agosto salí de mi casa como siempre para ir a trabajar. Era vicedirectorade una escuela rural. A las 9.30 de la mañana un hombre de civil se acercó, dijo mi nombre y me pidió mis pertenencias. Me estaban deteniendo”.
La mujer, hipertensa, sufrió una hemorragia nasal por la tensión y fue llevada al hospital antes de ser notificada oficialmente de la acusación. En diálogo con este medio, la docente mendocina explicó su desconcierto:“Me dijeron que me detenían por difusión de material pornográfico infantil. Les respondí que me parecía perfecto que cuiden a los niños. Yo también soy docente, cuido a los niños. Pero se estaban equivocando”.
Tras su detención, fue separada de su cargo y dejó de percibir su sueldo. “Al declarar me mostraron el video. Allí reconocí a mi nieta. Ella generó un contenido porque lo había visto en compañeras. Como su celular tiene control parental, encontró un teléfono en desuso con mi cuenta de Google. Quiso borrar el video y lo subió por error a YouTube”. Ese material activó los protocolos internacionales de alerta, pero la Justicia pudo verificar que la docente no tuvo responsabilidad penal.
Con lágrimas, la mujer detalló el impacto personal: “Toda mi vida cambió. Me quedé sin trabajo y estoy siendo juzgada por una justicia social muy cruel. Después de firmar el sobreseimiento tendré que juntar los pedacitos y volver a empezar. Sigo creyendo, sigo esperando. Esto es lo que soy, soy maestra”.
La docente de Tupungato se encuentra bajo tratamiento psicológico y asegura que tiene miedo hasta de salir de su casa.
Tras las pericias y la declaración de la menor en Cámara Gesell, la Fiscalía pidió el sobreseimiento y la Justicia cerró la causa. Ahora, la mujer espera que la Dirección General de Escuelas intervenga para restituirla en su cargo y limpiar su nombre. “Fui apresada injustamente y eso dejó marcas. Pero tengo una familia que me contiene y voy a superar este momento”, afirmó.