Los cambios anunciados en los registros del automotor aún no se reflejan en mejoras para quienes realizan gestiones. Mandatarios advierten que las herramientas digitales no funcionaron, los aranceles siguen congelados y la falta de recursos complica cada trámite.
La digitalización de los legajos de vehículos y los trámites de patentamiento sigue siendo un tema de debate en Mendoza. Aunque el Gobierno nacional anunció cambios a partir del DNU 70, la implementación no ha logrado simplificar los procesos y, según especialistas, los usuarios continúan enfrentando demoras y complicaciones.
Hugo Méndez, tesorero de la Cámara de Mandatarios de Mendoza, explicó que “los trámites se siguen haciendo de la manera habitual, porque las herramientas digitales que se intentaron aplicar no funcionaron”. Algunos ejemplos que explica Méndez son el RUNA, que debía agilizar gestiones desde concesionarios pero fracasó, y el BUPRA, la ventanilla única, eliminada en 2024 y que ahora se intenta reinstalar sin consenso de las provincias.
La falta de recursos en los registros es otro factor que agrava la situación. “Tenemos los aranceles congelados desde que asumió Milei y una inflación de más del 100%. Eso obliga a achicar personal y reducir turnos”, señaló Méndez. Esta limitación repercute directamente en los usuarios, que enfrentan demoras en informes de dominio y otros trámites esenciales.
El plan oficial prevé digitalizar legajos que no se han movido en los últimos 15 años, pero aún no hay avances concretos. “Si se llevan los legajos físicos, no sabemos cómo se harán los trámites porque el registro no tendría nada disponible. Para digitalizar hace falta mucha gente y recursos”, advirtió el dirigente.
La pérdida de seguridad jurídica es otro punto crítico. “Hoy pedimos un informe de dominio y probablemente no nos llegue, porque el encargado debe priorizar la atención al público y recién después puede hacer los informes”, explicó Méndez, subrayando la precariedad del sistema actual.
En cuanto a la situación provincial, el Registro N°14, que había cerrado, logró reactivarse con un nuevo encargado. “Por suerte está prácticamente al día y estamos colaborando desde la Cámara con sellados, infracciones y patentes, tareas que otros registros dejaron de hacer”, destacó Méndez, marcando una excepción positiva dentro de un panorama complejo.
“Llevamos casi dos años y medio y no hemos mejorado. Tenemos muchísimo trabajo, pero muy complicado”, resumió Méndez, reflejando la preocupación de mandatarios y ciudadanos frente a un sistema que sigue sin modernizarse de manera efectiva.