El gremio que nuclea a los profesionales de la salud planteó que sus salarios quedaron rezagados frente a la inflación acumulada y advirtió sobre el impacto que esta situación tiene en el sistema público de salud.
Las negociaciones paritarias del sector salud en Mendoza continúan esta semana en la Subsecretaría de Trabajo. Tras la reunión con el SUTE, ahora es el turno de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros), que presentó su propuesta salarial en el marco de la nueva ronda de discusión con el Gobierno provincial.
Antes de ingresar a la audiencia, la secretaria general de AMPRoS, Claudia Iturbe, explicó cuál es la posición del gremio. “Nos parece fundamental recuperar lo perdido. Tenemos sueldos muy bajos, están alrededor del millón de pesos los profesionales de la salud”, afirmó.
Iturbe remarcó que la discusión no se limita a un porcentaje de aumento, sino a una recomposición que permita recuperar el poder adquisitivo afectado por la inflación acumulada en los últimos años.
“Esto ha sido por la pérdida de poder adquisitivo de varios años”, señaló, y agregó que en lo que va del año “tenemos como cinco puntos de diferencia entre la inflación de enero y febrero”.
La dirigente también vinculó la situación salarial con el funcionamiento del sistema público. “Esto afecta la atención, el ingreso y el acceso a la salud pública”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que algunas especialidades comienzan a resentirse: “La psicología, la fonoaudiología y la kinesiología están desapareciendo en algunos lugares. También algunas especialidades médicas”.
La semana pasada, el Ejecutivo provincial ofreció al SUTE un incremento del 7%. Consultada sobre si aceptarían una propuesta similar, Iturbe fue contundente: “Si es una oferta igual, obviamente está rechazada de plano”.
Además, planteó que el objetivo es retener profesionales dentro del sistema estatal. “No estamos hablando del sueldo porque queremos ser más ricos. Los profesionales tienen otras posibilidades y tenemos que tratar de retenerlos”, expresó.