Se trata de Fabio Carvalho, un peligroso sicario brasileño vinculado a más de 150 homicidios y prófugo de la Justicia. Fue capturado en Buenos Aires tras vivir un año y medio en Mendoza con una identidad falsa.
Durante más de un año, Lucas Gabriel Rodríguez se movió con total libertad por la provincia de Mendoza. Vecinos, conocidos y hasta compañeros de equipo, lo identificaban como un joven brasileño exitoso, empresario del transporte y apasionado por el fútbol amateur. Sin embargo, detrás de ese nombre y esa rutina cotidiana, se escondía uno de los delincuentes más buscados de Brasil.
Su verdadero nombre es Fabio Rosa Carvalho, y su prontuario lo ubica como miembro de la organización criminal Os Manos, una banda temida en el sur de Brasil, vinculada a más de 150 homicidios, narcotráfico y tráfico de armas. Pese a haber sido condenado a 17 años de prisión en 2009, obtuvo la libertad condicional en 2023, con una tobillera electrónica. Poco después, rompió el dispositivo, cruzó ilegalmente la frontera hacia Argentina y comenzó una vida bajo perfil en nuestro país.
De sicario a goleador: su paso por Mendoza
En Mendoza, Fabio utilizó una identidad falsa para alquilar una casa en un barrio privado, donde vivía con comodidades y discreción. Alegaba ser empresario de una flota de autos y participaba activamente en torneos de fútbol amateur, donde llegó a destacarse como goleador de los equipos Nápoles y Triple Five, dos conjuntos conocidos del circuito local.
Su buen rendimiento deportivo y su apariencia carismática lo llevaron a que hiciera amigos y conocidos en el ambiente, quienes jamás sospecharon que se trataba de un sicario internacional prófugo, buscado por Interpol.

La captura en Buenos Aires y la pista que lo delató
Tras casi dos años prófugo, fue detenido en el barrio porteño de Caballito. La clave de su localización fue un pago que realizó a través de una billetera virtual mientras se encontraba días antes en Córdoba. El sistema de reconocimiento facial de esa app alertó a las autoridades, que iniciaron un operativo de seguimiento que culminó el viernes por la noche con su captura.
La investigación estuvo a cargo de la Policía Federal Argentina, en conjunto con Interpol y fuerzas provinciales de Córdoba y Buenos Aires. Ahora, la Justicia argentina evalúa su extradición a Brasil, al tiempo que se indaga cómo logró sostenerse tanto tiempo en el país sin ser detectado, bajo una identidad falsa y sin documentación legal.
Además de los cargos que pesan sobre él en Brasil, la Justicia argentina investiga si Carvalho cometió delitos dentro del país, incluyendo uso de documentación falsa, ingreso ilegal, lavado de dinero y evasión. También se analiza si tuvo cómplices o redes de apoyo que facilitaron su paso por distintas provincias.