El Gobierno nacional oficializó una medida que habilita el traslado de mascotas en micros y trenes de larga distancia. Aunque la iniciativa fue bien recibida por sectores que promueven los derechos animales, todavía resta su reglamentación y ya genera debate entre usuarios del transporte público.
El Gobierno nacional oficializó en los últimos días una nueva normativa que permite viajar con mascotas en micros y trenes de larga distancia, siempre que los animales sean transportados en caniles adecuados y sobre la falda de sus cuidadores. La medida, firmada el 20 de diciembre y publicada oficialmente el 23, aún no fue reglamentada, por lo que su implementación práctica llevará algunas semanas.
La decisión abrió un fuerte debate social. Mientras algunos usuarios celebran la posibilidad de viajar con sus animales de compañía, otros expresan reparos vinculados a la convivencia en espacios cerrados, como olores, estrés animal o incomodidades durante el trayecto.
Qué establece la normativa y qué falta definir
Según explicó la abogada Lilian Fernández, especialista en familias multiespecies, la resolución es reciente y todavía resta que el área de Transporte avance con la reglamentación específica, donde se definirán cuestiones clave como:
-
Peso máximo de los animales
-
Condiciones de traslado
-
Requisitos sanitarios
-
Posible pago de pasaje para las mascotas
-
Adaptación de los vehículos
“Es una muy buena iniciativa, sobre todo porque ayuda a resolver una problemática concreta: el traslado de animales durante mudanzas, que muchas veces termina en abandono”, señaló Fernández.
Un avance en derechos animales
Desde el enfoque legal y social, la medida es considerada un paso adelante en el reconocimiento de los animales como parte de la familia. Fernández destacó que la sociedad cambió su mirada: “Los animales ya no son solo mascotas, son integrantes de las familias multiespecie”.
En ese sentido, la normativa se suma a otros avances recientes, como el reconocimiento simbólico de animales en actos civiles y la posibilidad de viajar con ellos en determinados medios de transporte, algo que ya ocurre en el ámbito aéreo bajo condiciones específicas.
El desafío de la convivencia
Uno de los principales desafíos será compatibilizar el derecho a viajar con animales con el de quienes prefieren no hacerlo. La especialista consideró que podrían implementarse alternativas como:
-
Sectores diferenciados dentro del vehículo
-
Horarios o viajes específicos para pasajeros con mascotas
-
Adaptaciones estructurales que garanticen ventilación y confort
“La clave va a estar en la regulación y en cómo las empresas readecuen sus unidades para evitar estrés en los animales y conflictos entre pasajeros”, explicó.
Condiciones sanitarias y seguridad
La resolución menciona la obligatoriedad de contar con vacunación antirrábica, aunque se espera que los entes reguladores definan un esquema más amplio de certificación sanitaria, tanto para proteger a las personas como a otros animales que viajen en el mismo transporte.
“No es solo una cuestión de derechos, también de salud pública”, advirtió Fernández.
Impacto en Mendoza y el abandono animal
En provincias como Mendoza, donde el abandono de animales por mudanzas es elevado, la medida podría tener un impacto positivo. “Cuando una familia se muda de provincia o de país, muchas veces no encuentra cómo trasladar a sus animales. Esta normativa apunta directamente a reducir ese problema”, remarcó la abogada.
Si bien también facilita los viajes por vacaciones, el foco principal estaría puesto en evitar el abandono, más que en el turismo.
Un cambio cultural en marcha
Aunque la reglamentación aún está pendiente, el consenso entre especialistas es que se trata de un cambio cultural inevitable, que reconoce nuevas formas de familia y convivencia.
“La vida en sociedad cambió y las leyes tienen que acompañar ese cambio”, concluyó Fernández, al tiempo que anticipó que los próximos años podrían traer nuevas normativas que consoliden los derechos de las familias multiespecie.