El Gobierno provincial anticipó que octubre y noviembre podrían concentrar los fenómenos meteorológicos de mayor intensidad por el impacto de El Niño.
Mendoza atraviesa una etapa de preparación ante una temporada en la que se esperan fenómenos meteorológicos de mayor intensidad. El Gobierno provincial puso el foco en la prevención, la coordinación con los municipios y la necesidad de contar con recursos suficientes para responder ante posibles tormentas, anegamientos, caída de árboles y otros inconvenientes.
El gobernador Alfredo Cornejo sostuvo que los cambios que se vienen registrando en el clima plantean un desafío para las administraciones públicas, no solo en Mendoza sino también en distintos lugares del mundo.
“Los fenómenos que ofrece el cambio climático son nuevos para todos los gobiernos en distintas latitudes”, señaló Cornejo, y remarcó que esta situación obliga a “extremar recaudos” y revisar la planificación para poder actuar antes de que ocurran las emergencias.
En ese sentido, el mandatario provincial destacó el papel que cumplen los municipios, que en las últimas décadas adquirieron mayor protagonismo y reconocimiento social. Sin embargo, planteó que todavía existen tareas pendientes y que algunas de ellas requieren una mayor coordinación entre las distintas jurisdicciones.
Cornejo también puso el foco en la prevención y la conciencia social, al advertir que la responsabilidad frente a estos fenómenos no recae únicamente en el Estado.
El intendente de Tunuyán, Emir Andraos, explicó que los municipios deberán afrontar gastos extraordinarios para responder ante situaciones como calles anegadas, caída de árboles y problemas en cauces.
“Ante estas situaciones tenemos que salir con más maquinaria, con más personal e incluso a veces alquilar para poder resolver los problemas de anegamiento”, sostuvo.
Andraos planteó que el desafío no es solamente operativo, sino también financiero. “Es importante también cómo vamos a financiar, quién va a pagar la factura de todos estos problemas”, expresó.
El jefe comunal advirtió además que los municipios atraviesan una situación económica compleja y que ya destinan recursos a tareas de limpieza y mantenimiento de cauces, aunque en muchos casos no alcanzan para cubrir todas las necesidades.
A esto le sumó otro factor: la responsabilidad de los vecinos, especialmente en las zonas urbanas. Según explicó, los residuos y la falta de cuidado de arroyos y pequeños cauces pueden agravar los problemas cuando se producen lluvias intensas.
La ministra de Ambiente, Jimena Latorre, señaló que los meses de mayor intensidad serían octubre, noviembre y diciembre, en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño.
Latorre indicó que la intensidad del fenómeno se encuentra vinculada con el aumento de las temperaturas y estimó que durante octubre y noviembre podría alcanzar niveles elevados.
Según detalló, existe entre un 80% y un 90% de probabilidad de que El Niño tenga una intensidad superior a los registros históricos durante esos meses.
En paralelo, el Gobierno provincial anunció que reforzará el sistema de alerta temprana para que la población pueda recibir información antes de la llegada de determinados fenómenos.
El ministro de Gobierno, Natalio Mema, explicó que las alertas se enviarán a través de la aplicación Mendoza por Mí, que ya cuenta con más de 500.000 usuarios. La herramienta permitirá enviar avisos teniendo en cuenta el domicilio registrado por cada persona, con el objetivo de anticipar situaciones que puedan representar un riesgo.
Además, remarcó que la provincia ya tiene identificadas las zonas con mayor exposición. Entre ellas mencionó al Piedemonte, sectores del Llano con riesgo de anegamientos y distintas áreas del sur provincial.
El funcionario explicó que conocer previamente cuáles son los sectores más vulnerables permitirá mejorar la respuesta, aunque insistió en que el trabajo no termina con la alerta. “Los fenómenos van a suceder igual, entonces es importante ahí el trabajo en conjunto”, afirmó.