“Tiene que descansar en paz”: El Niño del Aconcagua fue trasladado al Museo Moyano y comienza su camino hacia la restitución

“Tiene que descansar en paz”: El Niño del Aconcagua fue trasladado al Museo Moyano y comienza su camino hacia la restitución

Mendoza

El cuerpo del niño inca hallado en 1985 en el cerro Aconcagua fue trasladado desde el Conicet al Museo Cornelio Moyano. No será exhibido y se encuentra bajo estrictas condiciones de conservación, en un proceso considerado de reparación histórica.

El pasado fin de semana se concretó un hecho histórico para Mendoza y para las comunidades originarias de la región andina: el traslado del Niño del Aconcagua desde el Conicet hasta el Museo de Ciencias Naturales Juan Cornelio Moyano. Se trata de un paso clave dentro del proceso de restitución de esta ofrenda inca, considerada Patrimonio de la Humanidad con Valor Universal Excepcional (VUE).

El cuerpo, perteneciente a un niño de entre 7 y 8 años ofrendado por los incas hace más de cinco siglos, fue descubierto en 1985 a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar. Desde entonces permaneció bajo estudio y conservación en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

El traslado fue coordinado por la Dirección de Patrimonio Cultural del Gobierno de Mendoza junto a un equipo interdisciplinario de científicos, técnicos y representantes de comunidades originarias. La directora del área, Cristina Sonego, explicó: “Estamos hablando del bien primario, que es la vida. Es un cuerpo humano, es un niño que tiene que descansar en paz y, a partir de esto, nosotros hemos dado el primer paso hacia este largo camino de restitución”.

“Estamos hablando de una ofrenda, de un todo: cuerpo y ajuar. Es un trabajo muy delicado y muy largo, es decir, no se va a exponer, porque estamos hablando del ser humano y de una ofrenda. En este caso puntual, que es el cuerpo humano, se han aplicado y adquirido una serie de equipos e instrumentos de último nivel para equipar una sala que, cumpliendo los rangos y estándares que requiere la conservación preventiva, permite la buena preservación del cuerpo”, agregó Sonego.

En cuanto al tiempo estimado de la restitución, Sonego sostuvo: “este es un trabajo que atraviesa muchas aristas y que es un proceso que lleva mucho tiempo donde hay que estudiar un montón de factores, no solamente es la ciencia y la técnica y la restitución como objetivo final, sino que también la sostenibilidad en el tiempo. Tienen que intervenir un montón, no solamente de profesionales, sino también de instituciones, organismos. Para hacer todo este trabajo, habrá que remitirse y conformar las unidades de gestión local, de gestión provincial y de gestión nacional. Esto pertenece al Qhapaq Ñan, que es patrimonio de la humanidad y respondemos a toda esta serie de normativas y de trabajo en conjunto, obviamente con las comunidades asociadas”.

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