El puestero malargüino Eliseo Parada volvió a destacarse en Europa al participar del tradicional desfile rural en España, donde fue reconocido por su labor en la trashumancia y por representar con orgullo la cultura gaucha de Mendoza.
El puestero malargüino Eliseo Parada volvió a representar a Mendoza en Europa, donde fue reconocido por su trabajo rural y su trayectoria en la trashumancia. Invitado nuevamente al tradicional desfile que celebra las tradiciones campesinas en España, el criancero mostró con orgullo cómo se vive y trabaja en el campo del sur mendocino.
Parada, quien desde niño aprendió el oficio junto a su padre recorriendo los caminos de montaña, participó del encuentro que reúne a pastores y productores rurales de distintas partes del mundo. “Este trabajo lo hago desde que tengo memoria. A los cuatro años mi papá me ataba a la montura y me llevaba en el caballo mientras hacíamos la veranada”, recordó emocionado.
En esta ocasión, el viaje tuvo un tono especial: fue el primero sin la compañía de su esposa, fallecida el año pasado, con quien compartió décadas de trabajo en el campo y una profunda pasión por la vida rural. “Ella también mostraba el rol de la mujer de campo, una tarea muchas veces invisibilizada”, contaron sus hijos, quienes destacaron el orgullo familiar por la nueva distinción recibida.

El puestero mendocino es considerado un verdadero embajador de la cultura criolla, y su historia fue aplaudida por autoridades y productores españoles que lo reconocieron como ejemplo de esfuerzo, identidad y respeto por la tierra.
Aunque Parada reconoce que en España hay mejores condiciones para los jóvenes productores, tiene clara su pertenencia: “España es muy bonita, pero si tengo que elegir, me quedo con mi país. Mi lugar está en Malargüe”.
Con su sombrero, sus botas y su tonada cuyana, Eliseo Parada volvió a demostrar que las raíces rurales de Mendoza pueden cruzar fronteras y emocionar al mundo.