La imagen se repite cada diciembre: a pesar de la prohibición vigente, la pirotecnia sonora vuelve a escucharse en distintos puntos de Mendoza durante las Fiestas. Sin embargo, el marco legal es claro. Desde hace años, los 18 departamentos de la provincia cuentan con ordenanzas municipales que prohíben la comercialización, el acopio y el uso de pirotecnia, con el objetivo de reducir accidentes y proteger a personas con TEA, adultos mayores y animales.
En las últimas horas, por ejemplo, la Ciudad de Mendoza incautó alrededor de 2.000 artículos de pirotecnia ilegal que eran ofrecidos por vendedores ambulantes en pleno centro, en el marco de operativos realizados ante las compras de último momento previas a Navidad.

¿Quién controla la pirotecnia en Mendoza?
Uno de los puntos que genera más confusión es quién tiene la responsabilidad de controlar. Según explicaron desde el Gobierno provincial, el esquema es claro:
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Los controles e incautaciones están a cargo de los municipios, a través de sus áreas de Inspección y Fiscalización.
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La Provincia, mediante el Ministerio de Seguridad, interviene una vez que la pirotecnia es secuestrada, ocupándose del acopio y la destrucción del material, tarea que realiza la División de Explosivos.
Esto se debe a que la prohibición no surge de una ley provincial, sino de ordenanzas municipales, por lo que el primer eslabón del control recae en cada comuna.
Qué pirotecnia está permitida y cuál no en Mendoza
No toda la pirotecnia está prohibida. En Mendoza solo está permitida la pirotecnia fría o lumínica, es decir, aquella que no produce estruendos y se utiliza en espectáculos habilitados y bajo autorización municipal. En algunos departamentos, como Tupungato, existen locales visibles habilitados para la venta de este tipo de productos, lo que suele generar confusión entre vecinos. La diferencia clave está en el sonido: si hace ruido, está prohibida.

Desde los municipios reconocen que controlar casa por casa es prácticamente imposible. Los inspectores pueden actuar en la vía pública o ante denuncias concretas, pero no pueden ingresar a un domicilio sin una orden judicial. Esto hace que muchas veces, al llegar al lugar, la pirotecnia ya no esté a la vista.
Por eso, las autoridades insisten en el rol central de la ciudadanía. Denunciar al 911 o a los canales municipales cuando se detecta venta o uso ilegal es fundamental para que los operativos sean efectivos.
Las estadísticas muestran una mejora: en la Navidad 2024 se registraron 11 personas heridas por pirotecnia que debieron recibir atención médica, un número menor al de años anteriores. En el total de las Fiestas, entre Navidad y Año Nuevo, fueron 21 los heridos. Si bien la cifra viene bajando, desde Salud y Seguridad advierten que el riesgo sigue siendo alto, como quedó demostrado recientemente con el incendio de una vivienda en Godoy Cruz donde se acopiaba pirotecnia ilegal, una tragedia que terminó con una víctima fatal.