El endeudamiento se convirtió en una herramienta para llegar a fin de mes. Según un informe, más de 20 millones de argentinos mantienen deudas con bancos o billeteras virtuales y casi 6 millones tienen pagos atrasados. En Mendoza, un estudio señala que el 60% de los habitantes recurre al crédito para afrontar gastos corrientes.
El endeudamiento de los argentinos alcanzó niveles que encendieron las alarmas entre organizaciones, comerciantes y consumidores. De acuerdo con datos difundidos por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), más de 20 millones de personas tienen algún tipo de deuda con bancos o billeteras virtuales.
La situación también tiene un fuerte impacto en Mendoza, donde una consultora local estimó que alrededor del 60% de los mendocinos recurre al crédito para cubrir gastos habituales. Tarjetas de crédito, préstamos y billeteras virtuales se convirtieron en herramientas utilizadas cada vez con mayor frecuencia para sostener el consumo y llegar a fin de mes.
El problema aparece cuando esos compromisos dejan de poder pagarse. Según los datos difundidos durante la jornada, cerca de 6 millones de argentinos presentan atrasos en el pago de tarjetas o préstamos.
Deuda para comprar alimentos, pagar el alquiler y llegar a fin de mes
La utilización del crédito dejó de estar vinculada exclusivamente a la compra de bienes de alto valor. Para muchas familias, endeudarse se convirtió en una forma de financiar los gastos cotidianos.
El uso de tarjetas de crédito y billeteras virtuales permite afrontar compras de supermercado, alquiler, servicios, impuestos y otros gastos cuando los ingresos del hogar no alcanzan.
En Mendoza, 6 de cada 10 personas toman deuda de alguna manera. Además, una proporción importante de quienes recurren a estas herramientas tiene dificultades posteriormente para cancelar los compromisos asumidos.
La pérdida de poder adquisitivo aparece como uno de los factores que explican este comportamiento: cuando los ingresos quedan por debajo del ritmo de los gastos, el crédito pasa a funcionar como un complemento del salario.
Más de 20 millones de argentinos tienen deudas
A nivel nacional, el CEPA informó que más de 20 millones de argentinos están endeudados con entidades financieras o plataformas digitales.
Dentro de ese universo, aproximadamente 6 millones tienen pagos atrasados, ya sea de tarjetas de crédito o de préstamos.
Los números fueron difundidos en el marco de una jornada de visibilización sobre el endeudamiento, que tuvo actividades en distintos puntos del país. En Mendoza, la convocatoria tuvo como objetivo poner en discusión la situación de las familias y sus dificultades para sostener el consumo.
Aunque inicialmente se había previsto una movilización, la convocatoria en la provincia terminó concentrándose principalmente en una actividad de difusión de información y entrega de folletos con datos sobre el nivel de endeudamiento.

Algunos jubilados y trabajadores reconocieron que utilizan las tarjetas para cubrir compras básicas, especialmente en el supermercado. Otros señalaron que recurren a préstamos para pagar alquiler, impuestos y gastos esenciales.
En determinados casos, el mecanismo se transforma en un círculo difícil de cortar: se toma un préstamo para cancelar una deuda anterior y, una vez terminado ese compromiso, se solicita uno nuevo para afrontar los gastos del mes.
También aparecen herramientas como el crédito de las billeteras virtuales, utilizadas para resolver consumos inmediatos cuando no hay efectivo disponible.
La situación afecta especialmente a quienes tienen ingresos fijos y no cuentan con margen para absorber aumentos en los gastos cotidianos.
Comerciantes advierten por el impacto del endeudamiento
La problemática no queda limitada a las familias. Durante la jornada también participó la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), que vinculó directamente el crecimiento del endeudamiento con la situación del comercio.
Desde el sector plantearon la necesidad de implementar medidas que permitan reactivar el consumo y fortalecer el mercado interno, ante el riesgo de que más comercios tengan dificultades para sostener sus actividades.
El razonamiento de los empresarios es directo: cuando las familias destinan una parte cada vez mayor de sus ingresos al pago de deudas, disponen de menos dinero para consumir en comercios y contratar servicios.
Esto termina afectando también a las pequeñas y medianas empresas, que dependen principalmente del consumo interno. En este contexto, las organizaciones que participaron de la jornada reclamaron al Gobierno Nacional políticas destinadas a recuperar el poder de compra y dinamizar el mercado interno.