Aseguran que el proyecto no contempla la vida diaria ni la actividad comercial de la zona y reclaman mayor diálogo con Vialidad.
La obra en la Ruta 82, en el tramo de Las Compuertas, generó un fuerte reclamo de vecinos y comerciantes, que advierten problemas de acceso, seguridad vial y caída en las ventas.
“Hemos venido con la intención de abrir un canal de diálogo nuevamente con las autoridades”, expresó Luis, vecino de la zona.
El conflicto se centra en el denominado tramo 3, donde, según denuncian, no se contemplaron aspectos clave para quienes viven y trabajan en el lugar. “No se han tenido en cuenta cuestiones vinculadas a la seguridad vial ni al impacto social y económico que tiene esta obra”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la falta de calles colectoras en condiciones complica la circulación diaria. “Las calles vecinales no están asfaltadas, lo que genera problemas con el polvo y el barro, además del mantenimiento”, detalló.
Otra de las principales preocupaciones es la seguridad. “No tenemos iluminación ni elementos que garanticen una circulación segura. Nos preocupa la velocidad a la que se va a transitar”, agregó.
Por su parte, una vecina remarcó que la obra no contempla la dinámica cotidiana del lugar. “No nos consideran una zona urbana consolidada. Hay chicos que cruzan la ruta todos los días para ir a la escuela o tomar el colectivo y no hay cruces previstos”, explicó.
Además, advirtió que la traza podría dividir a la comunidad: “No contemplan las necesidades de los vecinos que vivimos acá y que estamos siendo totalmente aislados e invisibilizados“.
El impacto económico también es motivo de preocupación. “Sin accesos directos desde la ruta, los comercios desaparecen”, aseguró Miguel, otro vecino, quien cuestionó la falta de retornos en un tramo extenso. “En varios kilómetros no se contemplan suficientes accesos, lo que hace inviable sostener la actividad”, señaló.
Finalmente, los vecinos coincidieron en que no se oponen a la obra, pero exigen modificaciones. “ Lo que se ha hecho acá es encauzar el consumo de los potenciales consumidores hacia los pueblos turísticos de Cacheuta y Potrerillos. Como siempre han sido polos turísticos fuertes, nosotros no le hemos hecho sombra. Pero no vemos que sea necesario dejarnos sin la posibilidad de trabajo”, concluyeron.