“Los papás no dimensionan el daño que le hacen las pantallas a sus hijos”: avanza la prohibición del uso de redes en menores de 16 años

“Los papás no dimensionan el daño que le hacen las pantallas a sus hijos”: avanza la prohibición del uso de redes en menores de 16 años

Educación

La nueva restricción apunta a frenar el uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes, en medio de la creciente preocupación por los problemas de salud mental y el impacto de las plataformas digitales en su desarrollo.

Australia instala el debate sobre el uso de pantallas en niños y adolescentes al poner en marcha una ley que prohíbe que los menores de 16 años tengan cuentas en redes sociales.

Desde el mes de diciembre, plataformas como Facebook, Instagram, YouTube, Snapchat y TikTok deberán verificar la edad de todos sus usuarios y cerrar los perfiles que no cumplan la normativa.

Las empresas que no acaten la medida enfrentarán multas millonarias: hasta 33 millones de dólares estadounidenses. La decisión es seguida de cerca por gobiernos de Europa y Asia, que evalúan replicarla.

El primer ministro del país australiano explicó acerca de la medida: “Desde el 10 de diciembre si tienes menos de 16 años, ya no podrás tener una cuenta en redes sociales. Ustedes saben mejor que nadie cómo es crecer con algoritmos, con feeds interminables y con la presión que eso puede traer”.

El impacto en la salud mental, el eje de la discusión

La medida surge en medio de una preocupación creciente por el efecto del consumo excesivo de pantallas en niños y adolescentes.

En Argentina, profesionales de la salud advierten sobre un aumento de casos de ansiedad, depresión, trastornos del sueño y dificultades para sociabilizar, especialmente entre los más chicos.

La pediatra integrativa Carolina Ferrarese explica que la mayoría de los padres subestima el tiempo real que sus hijos pasan frente al celular:

Los niños y adolescentes están dejando de interactuar entre ellos, con los adultos y con el resto por quedarse conectados a una pantalla. Hay muchos estudios que ya están mostrando que el 80% de los papás no dimensionan el daño que le hacen las pantallas a sus hijos. Más o menos están entre 4 o 5 horas por día, eso no sería recomendable”, señala.

Según la especialista, cada vez es más común ver a niños pequeños, incluso de 2 o 3 años con problemas de comunicación o hiperactividad vinculados al uso temprano y excesivo de pantallas. “En el consultorio, cuando veo un niño de dos o tres años que no habla bien, no mira bien, que está hiperactivo, que va, viene, toca todo, pero no se enfoca en nada, habitualmente cuando pregunto está mucho tiempo con pantallas y tiene solo dos años”, explica.

Ferrarese advierte que, en consultorios y escuelas, se repite un patrón:

  • Chicos que ya no interactúan en reuniones familiares.
  • Adolescentes que pasan horas aislados en su habitación
  • Menores que pierden interés en actividades simples que antes disfrutaban.

“Lo que hacen las pantallas es generar mucha dopamina que estimula el placer. Tanto es el placer que les producen las pantallas que después lo cotidiano, lo sencillo, ya no lo sienten de esa forma, entonces son niños que están apagados, deprimidos, hay muchos intentos de suicidio, están encerrados todo el tiempo en su habitación, no quieren compartir con los hermanos, con el resto de la familia”, describe.

La especialista considera que la ley australiana puede ayudar ya que respalda a los papás: “Muchas veces los papás quieren evitar las redes o que estén tanto en los juegos pero terminan dándole el celular porque si no queda desconectado el resto de sus amigos y con esta medida va a ser más fácil en las casas para que los papás digan, bueno, no solo te lo digo yo, sino que además no se puede”.

Cómo se implementará la prohibición en Australia

La normativa contempla tres puntos clave:

  • Verificación obligatoria de edad: todas las plataformas deberán asegurar que sus usuarios tengan más de 16 años.
  • Cierre de cuentas activas de menores: los perfiles existentes detectados como menores serán eliminados.
  • Sanciones económicas: multas multimillonarias para las tecnológicas que no cumplan.

El debate que se viene en Argentina

En provincias como Mendoza, donde varias escuelas ya restringen el uso de celulares, el tema comenzó a despertar interés. Autoridades educativas y especialistas observan con atención lo que ocurre en Australia, mientras crece la preocupación por la salud mental de niños y adolescentes.

Para Ferrarese, el desafío es urgente:

“Si el niño desde los 2, 3 años está con las pantallas, a los 16 años va a cortar muchísimas cosas que ya no está usando. Empatía, juicio crítico, toma de decisiones, creatividad, todo se empieza a cortar porque lo usa solamente para el placer inmediato de la dopamina de esa pantalla. Entonces después van a ser adultos que les va a costar tomar decisiones, buscar y desenvolverse en el trabajo, tener su juicio crítico de qué hacer, qué no hacer”.

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