5 mendocinos detenidos en Miami: los familiares y amigos aseguran que “son buena gente y no delincuentes”

5 mendocinos detenidos en Miami: los familiares y amigos aseguran que “son buena gente y no delincuentes”

Miami

Cinco mendocinos detenidos en Miami quedaron en el centro de la atención mediática internacional tras ser acusados de robar indumentaria en un shopping. Mientras la causa avanza en la justicia estadounidense, allegados y familiares afirman que se trató de “una chiquilinada” y niegan que integren una “banda organizada”, como publicaron algunos medios del exterior.

El caso de los cinco mendocinos detenidos en Miami por presunto robo de ropa y productos en un famoso shopping generó repercusión mundial. Sin embargo, familiares y amigos que los conocen aseguran que no se trata de delincuentes, sino de un grupo de amigos que “cometió una tontería que se les fue de las manos”.

De acuerdo con la información difundida por autoridades locales, los hombres, todos mayores de 40 años, fueron arrestados luego de que las cámaras de seguridad registraran movimientos sospechosos y la supuesta sustracción de prendas por un monto superior a los 750 dólares, cifra que en Estados Unidos califica el delito como felony.

Vecinos, amigos y compañeros de trabajo de los detenidos se mostraron sorprendidos por la situación. En Mendoza, uno de los entrevistados aseguró: “Son tipos trabajadores, de familia, no tienen necesidad de robar nada. Hicieron una pavada y ahora son noticia en todo el mundo”.

Los allegados coinciden en que no existe ningún tipo de estructura delictiva detrás del hecho y que el episodio habría sido “una picardía”, no un robo planificado, como señalaron algunas publicaciones internacionales.

Quiénes son los cinco mendocinos involucrados

Los detenidos fueron identificados como:

  • Diego Luis Cicatto (46), peluquero.

  • Juan Manuel Zuluaga Arenas, señalado en algunos medios por antecedentes administrativos en EE.UU., aunque sin condenas.

  • Juan Pablo Rúa (45), vinculado al rubro de call centers y con actividad comercial activa.

  • Mauricio Aparicio (49), piloto aficionado y dueño de un taller mecánico.

  • Sebastián Luis Moyano (41), panadero y socio en emprendimientos de comunicación y marketing.

Familiares explicaron que el grupo viaja cada año a Miami para aprovechar las fechas de descuentos. Según el hermano de uno de ellos, “es su hobby y su única vacación anual”.

La audiencia, las fianzas y qué se sabe del proceso

En la audiencia transmitida por medios internacionales, la jueza fijó fianzas que van desde los 4.000 hasta los 4.500 dólares por persona. Según detalló el abogado Roberto Castillo, representante de dos de los mendocinos, el pago de la fianza no implica asumir responsabilidad, sino acceder a la libertad mientras continúa el proceso judicial.

Castillo además desmintió que los acusados hayan sido deportados: “Están en el mismo hotel que reservaron antes del viaje, con pasajes comerciales comprados hace meses. No tienen antecedentes en Estados Unidos y pueden acreditar todas sus compras con tarjeta”.

El abogado remarcó que solo uno de los integrantes del grupo habría tenido inconvenientes para justificar la procedencia de determinadas prendas, situación que arrastró al resto por haber estado juntos al momento de la detención.

La abogada especialista en migraciones, Florencia Pérez Millán, explicó que, si bien no habrá consecuencias penales en Argentina, sí podría haber sanciones migratorias en Estados Unidos, incluyendo:

  • Prohibición de reingreso por 10 años, o más si el caso toma notoriedad pública.

  • Notificación automática a otros países, lo que podría complicar futuros trámites de visa.

Cómo sigue la causa

Los cinco mendocinos deberían regresar al país entre este miércoles y jueves, con una escala previa en Chile. A la espera de definiciones judiciales, las familias insisten en la misma versión: “No son una banda de ladrones, son trabajadores que cometieron una estupidez”.

El caso seguirá avanzando en la justicia estadounidense, mientras en Mendoza persiste la conmoción por un episodio que pasó de “broma inocente” a escándalo internacional.

Seguinos en