El episodio ocurrió durante el horario de ingreso en la escuela Don Bosco, cuando había alumnos, familias y numerosos vehículos en la zona. Las ramas cayeron a pocos metros de la entrada.
Las fuertes ráfagas de viento Zonda que se registraron durante la mañana de este miércoles provocaron la caída de ramas de grandes dimensiones en las inmediaciones de la escuela Don Bosco, en la Ciudad de Mendoza.
El hecho ocurrió justo cuando los estudiantes ingresaban al establecimiento y había una importante cantidad de vehículos y personas en la zona.
Las ramas cayeron a pocos metros de la entrada de la escuela, sobre calle Córdoba, entre Rioja y San Juan. No hubo personas heridas.
El momento generó preocupación entre quienes se encontraban en la zona. Una mujer que llevaba a su hija a la escuela contó que el viento soplaba con mucha fuerza al momento del ingreso. “El viento fuerte. Pero, ¿qué va a hacer? Hay que venir a la escuela”, relató.
Desde el establecimiento explicaron que la situación ocurrió durante uno de los momentos de mayor movimiento. El nivel secundario comienza las clases a las 7.30 horas, mientras que los alumnos de primaria ingresan a las 8 horas, por lo que en ese horario había numerosos autos estacionados y estudiantes circulando por la vereda.
Según relató un trabajador de la institución, antes de que las ramas se desplomaran se escuchó un fuerte crujido. Algunas personas alcanzaron a advertir lo que estaba ocurriendo y se alejaron del lugar. “Estaba corriendo mucho viento en ese momento. Justo en el momento crítico. Estaba complicado incluso para circular”, señaló.
Frente a las condiciones meteorológicas, desde la escuela remarcaron que los alumnos que ya se encuentran dentro del establecimiento están más seguros allí que intentando regresar a sus casas en medio de las fuertes ráfagas.
Los padres pueden acercarse a retirar a sus hijos si lo consideran necesario, aunque desde la institución pidieron evaluar el riesgo de circular durante los momentos de mayor intensidad del viento.
El trabajador recordó que en otras oportunidades se produjeron situaciones peligrosas cuando familiares se acercaron a buscar a los estudiantes durante el Zonda. Incluso mencionó casos en los que una rama cayó sobre un vehículo mientras los padres habían ingresado a la escuela. “Por ahí es preferible que los chicos se queden aquí y que los padres se queden donde están y, cuando corresponda venir a buscar, que lo vengan a buscar”, explicó.
Según indicó, las ráfagas ya eran fuertes antes de salir de su casa y la situación se mantuvo durante unos 40 o 50 minutos. “Afortunadamente acá no pasó nada, pero fue un momento peligroso, complicado, porque había mucha gente. La verdad que fue una suerte que no pasara nada”, concluyó.