Mientras tanto, la justicia sigue buscando al otro prófugo identificado como Emiliano Carlos Jofré e investigan a los oficiales que estaban en la comisaría 12 durante la fuga.
Un episodio de extrema tensión se vivió en el departamento de San Martín, donde vecinos del barrio Venier identificaron y lincharon a uno de los presos que se había fugado de una dependencia policial. Se trata de Enzo Leonel Páez Herrera (34), quien había escapado el miércoles pasado de la Comisaría 12ª y era intensamente buscado. El hombre fue reconocido por habitantes de la zona mientras intentaba ocultarse. En pocos minutos, un grupo de personas lo redujo, lo ató y comenzó a golpearlo con violencia.
Páez Herrera se encontraba detenido por una causa de abuso sexual con acceso carnal, agravado por el uso de arma de fuego, un delito que generó fuerte indignación entre los vecinos al conocerse su identidad. Esa bronca social derivó en el ataque, que obligó a una intervención urgente de las fuerzas de seguridad.
Un efectivo de Gendarmería Nacional, que reside en el barrio y pertenece a un escuadrón cercano, fue uno de los primeros en intentar frenar la golpiza y asegurar la detención hasta la llegada de la Policía.
Minutos después arribaron varios móviles policiales, aunque los efectivos también tuvieron dificultades para controlar a la multitud. Finalmente, el detenido fue trasladado bajo custodia al Hospital Perrupato, donde recibió atención médica por las lesiones sufridas, y quedó nuevamente alojado en una dependencia policial.
El hecho ocurrió horas después de la fuga, que se produjo alrededor de las 6 de la mañana del miércoles, cuando Páez Herrera escapó junto a Emiliano Carlos Jofré (34), quien permanece prófugo y es intensamente buscado.

Cómo fue la fuga de la comisaría
Según la investigación preliminar, los detenidos lograron escapar tras realizar un boquete en una de las celdas y luego salir por la puerta principal de la dependencia, lo que encendió las alarmas sobre las condiciones de seguridad y control interno.
Desde la Inspección General de Seguridad (IGS) confirmaron que se inició un sumario administrativo para determinar la posible responsabilidad de tres efectivos policiales que estaban de servicio en el momento de la evasión.
El director de la IGS, Marcelo Puertas, explicó que ya se realizó una inspección ocular en la comisaría y que los agentes involucrados serán citados a declarar en indagatoria. Mientras tanto, fueron enviados a sanidad policial para evaluar si están aptos para continuar en funciones, en un proceso que podría derivar en sanciones.
“No analizamos la situación procesal de los detenidos, eso es competencia de la Justicia. Nosotros investigamos si hubo o no responsabilidad del personal policial”, aclaró Puertas.