Cynthia Romina Landi Rodríguez fue asesinada de un disparo en la puerta de su casa en Dorrego tras una violenta pelea. Por el crimen, la Justicia imputó a tres policías por homicidio agravado y mantiene la búsqueda de un colectivero prófugo, mientras avanzan las pericias para determinar quién efectuó el disparo fatal.
La Justicia mendocina avanza en la investigación por el asesinato de Cynthia Romina Landi Rodríguez, la mujer de 39 años que fue baleada en la puerta de su casa en Guaymallén durante la madrugada del domingo, en un episodio que tuvo como detonante una pelea entre cuidacoches y policías de civil.
Desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que tres efectivos policiales —un hombre y dos mujeres policías— fueron imputados por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de coautores, una figura penal que prevé penas de hasta 32 años de prisión. La acusación fue formulada por la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien consideró que, hasta el momento, no se logró determinar quién efectuó el disparo mortal.
El hecho ocurrió alrededor de las 3.55 de la madrugada, cuando un llamado al 911 alertó sobre una violenta discusión entre clientes del boliche Queen, ubicado en calle 25 de Mayo al 300 de Dorrego, y cuidacoches que trabajan en la zona.
De acuerdo con la reconstrucción inicial realizada por la Unidad Investigativa Departamental (UID), la pelea comenzó por el pago del estacionamiento y se fue intensificando hasta que algunos cuidacoches corrieron hacia la vivienda de la víctima, situada a unos 50 metros del boliche, donde ingresaron tras ser autorizados por el hermano de Cynthia.

Minutos después, un auto blanco pasó frente a la casa y uno de sus ocupantes disparó al menos cinco veces contra la vivienda. Cynthia Landi, que no tenía vínculo con la pelea, estaba cerrando el portón cuando recibió un balazo que ingresó por la axila derecha. La mujer fue trasladada de urgencia por su familia al Hospital Central, pero falleció a causa de la grave herida.
La investigación derivó en la detención de tres policías, todos imputados con la misma responsabilidad penal. El primer sospechoso fue detenido el domingo, pocas horas después del crimen. El lunes, tras una serie de allanamientos que se extendieron hasta la noche, fueron arrestadas dos mujeres policías, quienes son hermanas y oficiales subayudantes de la Policía Científica.
El tercer imputado es un auxiliar policial con destino en la Comisaría Séptima, que fue aprehendido poco después del hecho. Según fuentes judiciales, las pericias balísticas y los estudios del Cuerpo Médico Forense serán claves para determinar quién accionó el arma utilizada en el homicidio.
En paralelo, la fiscal Ríos mantiene activa una orden de captura contra un chofer de colectivos de la línea 300, señalado como un cuarto sospechoso en la causa. El hombre es considerado prófugo, ya que no fue hallado en los domicilios y lugares que frecuentaba habitualmente.
Además de la causa judicial, la Inspección General de Seguridad (IGS) inició un sumario administrativo interno para determinar las responsabilidades disciplinarias de los policías involucrados. Este proceso es independiente del expediente penal y podría derivar en sanciones administrativas o exoneraciones, según el resultado de la investigación.