Tras la muerte de un joven de 18 años en un boliche de Mendoza, médicos y toxicólogos volvieron a advertir sobre los peligros de combinar bebidas energizantes con alcohol. Aunque la investigación continúa, los especialistas insisten en que esta mezcla puede provocar graves consecuencias.
Las bebidas energizantes dejaron hace tiempo de ser un producto asociado únicamente al estudio o al deporte y hoy forman parte del consumo habitual de miles de jóvenes, especialmente en contextos recreativos. Sin embargo, especialistas en toxicología advierten que su combinación con alcohol representa uno de los hábitos más peligrosos, ya que puede aumentar el riesgo de sufrir arritmias, deshidratación, accidentes e incluso episodios cardíacos graves.
La preocupación volvió a instalarse tras el fallecimiento de un joven de 18 años en un boliche de Luján de Cuyo. Si bien aún resta conocerse el resultado definitivo de las pericias toxicológicas, la investigación analiza si el consumo de alcohol y energizantes pudo haber actuado como desencadenante de un paro cardíaco en una persona con una patología preexistente.
Qué son las bebidas energizantes y cómo actúan en el organismo
Los especialistas aclaran que el término “bebidas energizantes” no es del todo correcto. En realidad, se trata de bebidas estimulantes, ya que no aportan energía al organismo sino que actúan directamente sobre el sistema nervioso central.
Su principal componente es la cafeína, aunque también contienen taurina, azúcares y otros estimulantes que generan una sensación momentánea de mayor estado de alerta. El toxicólogo Sergio Saracco explicó que estos productos producen un efecto estimulante que puede acelerar el ritmo cardíaco y modificar el funcionamiento del sistema cardiovascular.
Cuáles son los efectos de las bebidas energizantes
Aunque una lata consumida de forma ocasional no suele representar un problema para una persona sana, el riesgo aumenta cuando se consumen grandes cantidades o se mezclan con otras sustancias.
Entre los principales efectos que pueden provocar se encuentran:
- Aumento de la frecuencia cardíaca.
- Incremento de la presión arterial.
- Ansiedad y nerviosismo.
- Problemas para dormir.
- Deshidratación.
- Mayor riesgo de sufrir arritmias cardíacas.
Los expertos recuerdan que las etiquetas de estos productos recomiendan no consumir más de dos envases por día y advierten expresamente que no deben mezclarse con bebidas alcohólicas.
Por qué mezclar alcohol y bebidas energizantes es tan peligroso
Uno de los mayores riesgos aparece cuando las bebidas energizantes se consumen junto con alcohol. Mientras el alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso central, la cafeína genera el efecto contrario. Esa combinación hace que la persona no perciba correctamente el grado de intoxicación alcohólica.
En otras palabras, quien consume ambos productos puede sentirse despierto y con energía, aunque en realidad continúe teniendo disminuidos los reflejos, la capacidad de reacción y la coordinación. “El problema es que la persona no siente la borrachera y sigue tomando alcohol”, explicó Saracco.
Esa falsa sensación de lucidez incrementa considerablemente el riesgo de accidentes de tránsito, caídas y otras situaciones peligrosas.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es que tanto la cafeína como el alcohol tienen efecto diurético. Esto provoca una mayor pérdida de líquidos y favorece la deshidratación, especialmente cuando el consumo ocurre durante largas jornadas, en boliches o eventos masivos donde también existe actividad física, calor y pocas pausas para hidratarse correctamente.
Aunque muchas personas recurren a las bebidas energizantes para permanecer despiertas durante largas horas de estudio, los especialistas sostienen que no mejoran la capacidad de aprendizaje. Según explicó el toxicólogo, estas bebidas generan una sensación de vigilia, pero no favorecen la concentración ni la fijación de conocimientos.
“La persona puede mantenerse despierta, pero eso no significa que esté aprendiendo mejor”, señaló. Como alternativa, recomiendan realizar pausas y descansar entre 15 y 20 minutos cuando aparece el cansancio.
Siete de cada diez jóvenes consumen bebidas energizantes
De acuerdo con datos difundidos por especialistas, 7 de cada 10 adolescentes y jóvenes consumen este tipo de bebidas. El uso recreativo creció en los últimos años, principalmente asociado a salidas nocturnas y reuniones sociales donde habitualmente se mezclan con bebidas alcohólicas.
Los profesionales remarcan que no existe evidencia científica que demuestre beneficios para la salud y sostienen que el verdadero riesgo aparece cuando se normaliza su consumo entre los más jóvenes.
Qué recomiendan los especialistas
Los médicos coinciden en una serie de recomendaciones para reducir riesgos:
- Evitar mezclar bebidas energizantes con alcohol.
- No consumirlas antes de realizar actividad física.
- No utilizarlas como método para estudiar durante largas horas.
- No superar la cantidad recomendada por el fabricante.
- Consultar con un profesional si existen antecedentes de enfermedades cardíacas o hipertensión.