Brigadistas de Mendoza participaron por segunda vez en las tareas humanitarias tras el devastador terremoto que golpeó a Venezuela hace más de un mes. Aseguran que la situación sigue siendo crítica y ya preparan una nueva misión para colaborar con las comunidades afectadas.
Más de un mes después del terremoto que sacudió a Venezuela, la emergencia humanitaria continúa. En ese escenario, un grupo de rescatistas mendocinos regresó al país luego de participar en una segunda misión de asistencia internacional, donde trabajaron en algunas de las zonas más devastadas por el desastre. La experiencia, aseguran, fue completamente distinta a la primera: ya no encontraron sobrevivientes, pero sí ayudaron a recuperar víctimas para que sus familias pudieran despedirlas.
Los integrantes del equipo de rescate explicaron que esta segunda intervención tuvo un fuerte impacto emocional. Mientras que durante los primeros días posteriores al sismo aún existían esperanzas de hallar personas con vida, ahora la tarea estuvo enfocada en la recuperación de cuerpos, el apoyo a los damnificados y la asistencia logística.
“En la primera misión logramos rescatar personas con vida. Esta vez, lamentablemente, todas las víctimas que encontramos habían fallecido. Al menos pudimos entregarlas a sus familias para que puedan cerrar el duelo”, expresó uno de los brigadistas mendocinos.

Los rescatistas coincidieron en que ninguna fotografía o video logra reflejar la magnitud de la tragedia que encontraron al llegar a La Guaira, una de las regiones más castigadas por el terremoto.
Uno de los integrantes del equipo relató que, al llegar al lugar, sintió que la dimensión del desastre era imposible de imaginar. “Uno intenta prepararse antes de viajar, habla con personas del lugar y ve imágenes, pero cuando llegás entendés que la realidad es mucho más dura. Me sentí muy pequeño frente a semejante desastre“, contó.
Con el paso de las horas, esa sensación inicial dio lugar al trabajo coordinado con militares, policías, voluntarios y rescatistas internacionales, quienes unieron esfuerzos para asistir a las comunidades afectadas.
Sin agua, sin luz y con servicios colapsados
Además de los edificios destruidos, los brigadistas describieron un escenario extremadamente complejo para la población. Según explicaron, muchas localidades todavía permanecen sin agua potable, sin suministro eléctrico y con los servicios básicos completamente interrumpidos. El propio equipo argentino debió trabajar utilizando grupos electrógenos para poder desarrollar las tareas de rescate.
La prioridad ahora dejó de ser la búsqueda de sobrevivientes y pasó a concentrarse en la recuperación de víctimas, la atención sanitaria y el inicio de la reconstrucción de las zonas afectadas.
Mendoza ya prepara una nueva misión humanitaria
Pese al desgaste físico y emocional que implicó esta experiencia, los rescatistas mendocinos adelantaron que volverán a Venezuela en las próximas semanas para continuar colaborando con las tareas de recuperación.
El objetivo será brindar capacitaciones sobre gestión de emergencias y reconstrucción en zonas sísmicas, además de compartir experiencias vinculadas a protocolos de actuación ante catástrofes.
Desde el equipo señalaron que la reconstrucción llevará mucho tiempo y que la ayuda internacional seguirá siendo fundamental para miles de familias que aún intentan recuperar parte de su vida después del terremoto.