Las bajas temperaturas registradas durante el fin de semana encendieron la preocupación en distintas zonas productivas de Mendoza. Las heladas llegaron cuando varios cultivos se encuentran próximos a la floración y los productores debieron recurrir a diferentes métodos de defensa para intentar evitar pérdidas.
El descenso de las temperaturas durante el fin de semana volvió a generar preocupación entre los productores de Mendoza. En distintas regiones de la provincia, el frío intenso se hizo sentir entre el domingo y el lunes, justo cuando algunos cultivos atraviesan una etapa especialmente sensible.
La principal preocupación está puesta en aquellas plantas que se encuentran próximas a florecer, ya que las bajas temperaturas pueden afectar las flores y comprometer posteriormente el desarrollo de los frutos.
Frente al riesgo de pérdidas, algunos propietarios de fincas pusieron en marcha distintas estrategias para elevar la temperatura y proteger las plantas.
Entre las alternativas utilizadas aparecen la aspersión subarbórea, los quemadores y distintos sistemas de calefacción mediante fuego.
Estas tareas de defensa requieren una importante inversión y no todas las fincas cuentan con los recursos económicos necesarios para sostenerlas durante los períodos de bajas temperaturas.
El problema se vuelve todavía más complejo para los pequeños y medianos productores, que deben afrontar el costo de combustible, materiales y mano de obra en un contexto donde, según explicaron, la rentabilidad de la actividad resulta cada vez más ajustada.
El humo cubrió rutas de Mendoza durante la madrugada
Las tareas realizadas para combatir las heladas también tuvieron una consecuencia visible fuera de las fincas.
Durante el lunes, distintos sectores de Mendoza amanecieron con humo en las rutas, producto de las quemas realizadas por productores para intentar reducir el efecto del frío sobre las plantas.
La presencia de humo fue particularmente notoria en la Ruta Nacional 7 y la Ruta Provincial 22, donde la visibilidad se vio afectada en algunos sectores.
El fenómeno generó preocupación entre quienes circulaban por esas vías, al mismo tiempo que puso en evidencia la magnitud de las tareas que se realizaron dentro de las fincas para intentar proteger la producción.
Los métodos menos contaminantes tienen un costo difícil de afrontar
Ante la posibilidad de utilizar alternativas con menor impacto ambiental, los productores plantearon que muchas de esas tecnologías requieren inversiones que actualmente resultan difíciles de afrontar.
Según explicaron, acceder a financiamiento tampoco representa una solución sencilla. El costo de un eventual préstamo y la incertidumbre sobre el valor que tendrán posteriormente los productos generan dudas sobre la posibilidad de recuperar la inversión.
“Si vas a pedir un préstamo, si es que te lo dan, es imposible devolverlo porque después el producto no tiene valor”, plantearon.
En ese contexto, algunos productores aseguran que recurren a los recursos que tienen disponibles para intentar salvar las plantas, incluso mediante la quema de aceite, leña y otros materiales. “Nosotros vivimos de esto”, resumieron al explicar la difícil decisión que deben tomar frente a cada episodio de heladas.
Por ahora, todavía es demasiado pronto para establecer cuál fue el impacto de las heladas en Mendoza. Los próximos días serán determinantes para los productores, que deberán observar la evolución de las plantas y comprobar qué porcentaje de las flores logró resistir las bajas temperaturas.
Mientras tanto, el sector productivo permanece en alerta y atento a las condiciones meteorológicas, ante el temor de que nuevas noches frías vuelvan a poner en riesgo los cultivos de Mendoza.