La doble vía lleva años con trabajos paralizados y poco más de la mitad de avance. Vialidad Nacional anunció que la empresa volvería a movilizar equipos entre fines de septiembre y la primera quincena de octubre. Vecinos reclaman por pozos, falta de señalización y las condiciones del lugar.
La doble vía de la Ruta Nacional 40 entre Mendoza y San Juan volvería a tener movimiento en las próximas semanas, después de permanecer paralizada desde 2023.
Vialidad Nacional confirmó que la empresa a cargo deberá comenzar a movilizar equipos entre fines de septiembre y la primera quincena de octubre.
El anuncio trae una nueva expectativa para quienes viven y circulan diariamente por la zona de la obra, especialmente en sectores cercanos a Paso Hondo y San Ramón, donde todavía pueden verse partes de la infraestructura que quedaron sin terminar.
El proyecto fue anunciado en 2016 y los trabajos comenzaron en agosto de 2021. El primer tramo comprende unos 17,5 kilómetros entre el Aeropuerto Internacional El Plumerillo y el empalme con la Ruta Provincial 34, en Lavalle. El plazo original establecía que debía estar terminado en agosto de 2023, pero ese objetivo no se cumplió.
Actualmente, la obra se encuentra con poco más de la mitad de avance. Vialidad Nacional informó que la empresa ya presentó un nuevo plan de trabajo y que fue aprobado, por lo que la intención es que las tareas vuelvan a desarrollarse entre los últimos días de septiembre y los primeros de octubre.
La Ruta 40 es una de las principales vías de circulación del norte mendocino. Por el sector pasan vehículos particulares, transporte de cargas y líneas de transporte público que conectan distintos puntos de Las Heras y Lavalle.
El proyecto contempla convertir el corredor en una autopista con dos calzadas separadas y distintas obras complementarias. En el tramo inicial están previstas intervenciones en sectores como Paso Hondo, San Ramón, El Pastal y el acceso a la Ruta Provincial 34.
Para los vecinos que viven a pocos metros de la traza, la obra inconclusa forma parte de la vida cotidiana desde hace años.
“Estamos esperando porque la verdad que destruyeron toda esta ruta. Dejaron así y nunca más. Ha habido muchos accidentes en la ruta por la falta de señalización”, contó una vecina que vive en el sector.
La mujer señaló además las dificultades que enfrentan quienes utilizan el transporte público. Según explicó, los lugares donde habitualmente esperan los colectivos no cuentan con una señalización específica ni con garitas que permitan resguardarse ante el viento o la lluvia.
Los vecinos también describieron las condiciones que atraviesan quienes circulan diariamente por ese sector de la Ruta 40.
La falta de señalización, los pozos y la presencia de tierra aparecen entre los principales reclamos. La vecina mencionó además accidentes ocurridos en las inmediaciones de una rotonda y cerca del acceso al lugar donde se deposita la basura. “Cuando corre viento, cuando llueve, la gente tiene que esperar en la ruta”, explicó.
A esto se suma otro problema que, según los habitantes de la zona, se repite durante los días de viento: el polvo que se levanta sobre la traza y los alrededores. “No riegan las partes que hay mucha tierra. Entonces cuando viene un viento Zonda estamos tapados en tierra permanente”, sostuvo.
La situación también llevó en algunas oportunidades a que los vecinos intervinieran sobre la propia ruta. “A veces han tenido que salir a la calle y cortar la ruta, porque era imposible pasar por la cantidad de pozos que había”, relató.