Un estudio advierte que el consumo de paracetamol en dosis altas y sostenidas podría reducir la ansiedad pero también afectar el juicio y aumentar conductas de riesgo, por lo que especialistas insisten en un uso responsable y bajo control.
En el segmento de salud, especialistas pusieron el foco en el uso del paracetamol, uno de los analgésicos más consumidos a nivel mundial por su eficacia para aliviar el dolor y la fiebre. Sin embargo, remarcan la importancia de respetar las dosis recomendadas, ya que su consumo en niveles elevados y durante períodos prolongados podría tener efectos más allá del alivio físico.
Un estudio realizado por la Universidad de Harvard en más de 500 estudiantes universitarios observó que quienes consumieron paracetamol experimentaron una reducción de la ansiedad, pero también mostraron comportamientos más arriesgados en comparación con el grupo que recibió placebo. Según los resultados, el fármaco podría “adormecer” ciertas emociones como el miedo, alterando la capacidad de evaluar consecuencias.
Para profundizar en el tema, el profesor de farmacología y director del Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Maza, Carlos Manassero, explicó que este efecto tiene relación con la acción del medicamento sobre la serotonina, un neurotransmisor vinculado a la ansiedad y la depresión.
“El paracetamol es un analgésico y antipirético, no un antiinflamatorio. Su acción, a diferencia de otros fármacos como el ibuprofeno o el diclofenac, está parcialmente relacionada con la serotonina, lo que puede influir en la percepción del dolor y, en ciertos casos, en la conducta”, detalló.
No obstante, el especialista llevó tranquilidad: estos efectos no suelen presentarse en usos habituales. “Para que se produzcan estas alteraciones, deben ser dosis altas, de entre 3 y 4 gramos diarios, sostenidas en el tiempo”, aclaró.
En adultos, la dosis máxima recomendada es de 4 gramos por día, distribuidos cada 4 o 6 horas. Aun así, se insiste en que su uso debe ser limitado: no más de dos días en caso de fiebre y hasta cinco días como analgésico. Si los síntomas persisten, se debe consultar al médico.
El estudio también señaló que el consumo elevado podría afectar procesos cognitivos vinculados al juicio crítico y la evaluación del riesgo, lo que podría llevar a decisiones más temerarias. Sin embargo, los investigadores aclaran que no se trata de cambios en la personalidad, sino de alteraciones puntuales en la forma de evaluar situaciones.
Otro punto clave es evitar la automedicación irresponsable y tener precaución en personas que consumen alcohol de manera habitual. Esto se debe a que el alcohol puede interferir en la metabolización del paracetamol, aumentando el riesgo de efectos tóxicos.
En este contexto, los especialistas coinciden en un mensaje claro: el paracetamol es seguro y efectivo si se utiliza correctamente, pero su uso indebido puede traer consecuencias. Respetar las dosis y consultar a profesionales de la salud sigue siendo fundamental.