Más de la mitad de los tótems del MendoTran se encuentran fuera de servicio o fueron vandalizados. Reparar un dispositivo completo puede demandar hasta $1,6 millones. En Ciudad y Guaymallén también existen sanciones y multas económicas para quienes dañen el mobiliario urbano.
Las paradas de colectivos de Mendoza volvieron a quedar en el centro de la discusión por el estado en que se encuentran algunos de sus dispositivos. Vidrios rotos, grafitis, carteles dañados y problemas en las instalaciones afectan a estructuras que cumplen una función clave para quienes utilizan diariamente el transporte público. El problema alcanza especialmente a los tótems del MendoTran: de los 25 dispositivos instalados en distintas paradas del Gran Mendoza, más del 50% fueron vandalizados o se encuentran fuera de servicio.
Los tótems instalados en las paradas cumplen una función de información para los pasajeros, ya que permiten conocer las líneas de colectivos y los recorridos correspondientes.
Algunos dispositivos cuentan además con sistemas digitales que brindan información sobre el servicio y permiten conocer cuánto falta para la llegada de determinadas unidades. Pero cuando sufren daños importantes, la reparación deja de ser una tarea de mantenimiento habitual.
Entre los problemas detectados aparecen vidrios rotos, pantallas dañadas, grafitis, fallas electrónicas y desperfectos en el cableado. De acuerdo con los valores informados, recuperar integralmente uno de estos dispositivos puede demandar alrededor de $1,6 millones.
No todos los daños requieren reemplazar o reparar completamente un tótem. En algunas paradas, el deterioro afecta elementos puntuales como el poste rojo y la cartelería que identifica las líneas que circulan por ese sector.
En esos casos, el costo de reparación puede rondar los $200.000, según la información brindada por las autoridades.
La Secretaría de Transporte es la encargada de intervenir cuando el daño corresponde a estos elementos vinculados directamente con la información del servicio. La situación cambia cuando el deterioro alcanza a la estructura de la parada.
La responsabilidad sobre las reparaciones depende del elemento que haya sido afectado y del lugar donde se encuentre. Cuando se trata de los tótems, postes o carteles vinculados al sistema de transporte, la intervención corresponde a la autoridad provincial de Transporte.
En cambio, si el daño afecta a la garita, los vidrios o la mampostería de la parada, la reparación queda a cargo del municipio correspondiente.
Vidrios rotos, grafitis y basura: cómo están las paradas
El deterioro puede observarse en diferentes puntos del Gran Mendoza. En algunos sectores permanecen solamente algunos vidrios de las estructuras originales, mientras que otros fueron rotos o vandalizados.
También aparecen paradas completamente grafiteadas, lo que afecta tanto su aspecto como la información que reciben los pasajeros. Usuarios consultados manifestaron además su preocupación porque algunas estructuras terminan siendo utilizadas como lugares para arrojar basura después de que se rompen los vidrios.
La situación genera malestar entre quienes utilizan diariamente el transporte público de Mendoza, especialmente porque las paradas cumplen también una función de protección frente a las condiciones climáticas.
En Ciudad ya aplicaron 27 multas por vandalismo
El vandalismo de las paradas también puede generar consecuencias económicas para quienes sean identificados como responsables. En la Ciudad de Mendoza, las autoridades ya aplicaron 27 multas relacionadas con daños o grafitis realizados sobre este tipo de mobiliario.
La normativa municipal contempla sanciones que, dependiendo de la gravedad del hecho y de la existencia de reincidencia, pueden superar los $7 millones.
La aplicación de estas sanciones busca desalentar conductas que afectan el mobiliario público y generan costos de reparación que terminan recayendo sobre el Estado.
En Guaymallén, los daños sobre las paradas pueden quedar alcanzados por el Código Contravencional. En esos casos, la aplicación de la normativa corresponde a la Justicia y las multas pueden llegar hasta los $500.000, siempre que la persona sea encontrada responsable de la infracción.
La diferencia entre ambos departamentos responde a las normativas vigentes en cada jurisdicción.
Más allá de los costos y las sanciones, quienes esperan diariamente el colectivo son los principales afectados por el deterioro. Algunos pasajeros señalaron que las estructuras representan una protección importante, especialmente frente a las lluvias y las bajas temperaturas.
También cuestionaron que se rompan elementos que fueron instalados precisamente para mejorar las condiciones de espera de quienes utilizan el servicio. Otros usuarios remarcaron que el deterioro genera además una mala imagen para la provincia y para quienes visitan Mendoza.
