Día del recolector de residuos: historias de esfuerzo en un trabajo esencial que requiere el compromiso de todos

Día del recolector de residuos: historias de esfuerzo en un trabajo esencial que requiere el compromiso de todos

En Godoy Cruz, los recolectores de residuos compartieron sus experiencias y reflexiones sobre un oficio exigente que sostiene la limpieza urbana. Testimonios en primera persona que muestran esfuerzo, compromiso y la importancia de la responsabilidad ciudadana.

En el marco de su día, Pedro Fernández,  salió a la calle para conversar con los recolectores de residuos y conocer de cerca cómo viven una tarea que, aunque cotidiana, resulta esencial para la ciudadanía. Desde la plaza de Godoy Cruz, nuestro equipo recogió voces que reflejan esfuerzo, coordinación y compromiso.

Roberto, con 39 años de servicio, resumió la entrega de toda una vida dedicada a la recolección: “He pasado por gripe, por pandemia, por todo. Son toda una vida acá”. Su relato muestra la constancia y la resistencia física que demanda el oficio.

Jorge Gatica, supervisor con dos décadas de experiencia, explicó la importancia de la organización diaria: “Se trata de organizar lo mejor que se puede y brindar el mejor servicio”. La dupla o trío que integra cada unidad se convierte en un engranaje humano que asegura que cada bolsa llegue al camión.

El chofer, responsable de la seguridad de sus compañeros, subrayó: “Mi seguridad es la seguridad de ellos. Me detengo en cada canasto, toco bocina para que puedan alzar la basura”. La coordinación entre volante y estribo es vital para evitar accidentes en un trabajo que no se detiene ante frío, calor o lluvia.

Walter Méndez, jefe de departamento desde 1992, recordó sus inicios como recolector y agradeció la entrega de todos los trabajadores: “Son los que ponen el pecho día a día para que el servicio se mantenga lo mejor posible”.

Finalmente, Matías Videla, director de limpieza urbana, dejó un mensaje claro para los vecinos: “El principal regalo no es que limpiemos, sino que no ensuciemos. Mientras menos ensuciemos, menos trabajo para los chicos”.

La cobertura permitió conocer las historias y la rutina de quienes corren detrás del camión, enfrentan el cansancio y garantizan que la ciudad amanezca limpia. Un reconocimiento que, más allá de la fecha, recuerda que la higiene urbana depende tanto del esfuerzo de los recolectores como del compromiso de la comunidad.

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