El sector farmacéutico advirtió por los atrasos en los pagos de PAMI, obras sociales y prepagas, una situación que ya genera tensión en la cadena sanitaria. En Mendoza descartan por ahora el desabastecimiento de medicamentos, pero reconocen preocupación por el impacto económico en las farmacias.
El sector farmacéutico encendió una señal de advertencia por los atrasos en los pagos de PAMI, obras sociales y prepagas, una situación que a nivel nacional ya describen como una crisis financiera que amenaza con convertirse en un problema económico y sanitario. Si bien en Mendoza aseguran que todavía no hay riesgo de desabastecimiento, reconocen que la cadena está bajo presión y que los retrasos impactan directamente en la capacidad de reposición de medicamentos.
Desde la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) advirtieron que los plazos de pago, especialmente por parte del PAMI, se fueron extendiendo durante el último año.
PAMI concentra alrededor de 5 millones de afiliados en todo el país y representa uno de los mayores volúmenes de consumo de medicamentos, dado que atiende principalmente a jubilados. Según datos del sector, en muchas farmacias el PAMI explica hasta el 60% de la facturación vinculada a obras sociales.
Esta semana se acreditó el pago correspondiente a la primera quincena de diciembre, pero aún quedan períodos pendientes. El problema, señalan, es que las farmacias compran primero los medicamentos a droguerías y luego cobran la prestación, lo que genera un fuerte desfasaje financiero cuando los pagos se demoran..
Desde el sector explican que la situación dejó de ser solo una cuestión de financiamiento y pasó a convertirse en un problema económico estructural.
Las farmacias deben sostener costos operativos, salarios e impuestos mientras esperan transferencias que, en algunos casos, superan los 60 o 90 días de demora. A diferencia de las grandes prestadoras, las farmacias no cuentan con espalda financiera suficiente para absorber atrasos prolongados.
Además de PAMI, también registran demoras otras obras sociales y prepagas. En Mendoza, por ejemplo, el volumen que manejan prestadoras provinciales genera preocupación entre los farmacéuticos.
¿Hay riesgo de desabastecimiento en Mendoza?
En el ámbito local descartan, por ahora, un escenario de desabastecimiento de medicamentos en Mendoza, aunque admiten que comienzan a aplicarse criterios de prioridad en determinados productos.
Algunos farmacéuticos señalaron que, ante la dificultad para reponer stock, se ven obligados a limitar la entrega en ciertos casos. La preocupación principal es que, si la cadena de pagos se corta, podría resentirse el suministro.
Desde el sector insisten en la necesidad de diálogo entre todos los actores de la cadena sanitaria para evitar que la situación escale y termine afectando directamente a los pacientes.
La próxima semana está prevista una reunión convocada por la Confederación Farmacéutica Argentina con representantes de laboratorios, droguerías, obras sociales y entidades farmacéuticas para analizar alternativas que permitan normalizar los pagos.