Un mendocino les regaló la cena de egresados a los alumnos estafados: “se puso una mano en el corazón y nos dio todo”

Un mendocino les regaló la cena de egresados a los alumnos estafados: “se puso una mano en el corazón y nos dio todo”

Mendoza

Tras una serie de estafas vinculadas a fiestas de egresados que dejaron a decenas de estudiantes sin su celebración, un empresario mendocino decidió intervenir y donar la cena completa para que los jóvenes puedan vivir su noche soñada.

La historia que comenzó con bronca, tristeza y denuncias judiciales tuvo un giro inesperado en Mendoza. Más de 100 estudiantes secundarios, pertenecientes a distintas escuelas, habían perdido su fiesta de egresados luego de ser víctimas de una estafa millonaria. Sin embargo, cuando todo parecía perdido, apareció un gesto que lo cambió todo.

El protagonista es Gustavo Corso, dueño del reconocido salón de eventos de Maipú Maranaho, quien decidió “ponerse una mano en el corazón” y regalar la cena de egresados a los chicos afectados. La celebración se realizará el domingo 21 de diciembre, sin costo alguno para las familias, muchas de las cuales habían perdido sumas que superaban el millón de pesos por grupo.

“Vimos los videos, vimos a los chicos llorando y eso nos movilizó. Como no darles una mano a ellos. Sabemos lo que significa esta noche para ellos, la esperan todo el año. No podíamos mirar para otro lado”, explicó Corso, visiblemente emocionado, al relatar cómo tomó la decisión junto a su equipo y que propuso que estuvieran los egresados y también los padres.

El aporte solidario no se limitó solo al espacio físico. El empresario confirmó que los egresados tendrán recepción, barra libre, platos principales y mesa dulce, esta última donada íntegramente por el personal del salón, que incluso decidió no cobrar su trabajo esa noche. “Lo hacen de puro corazón”, destacó.

“Chicos, los vamos a esperar el 21 de diciembre con todas las ansias posibles. Va a ser el evento más especial que haremos. Los esperamos con los brazos abiertos”, aseguró el empresario con el micrófono en la mano.

Padres y alumnos coinciden en que el gesto de Corso fue mucho más que una ayuda material. “Estamos agradecidos. Se ha puesto la mano en el corazón al darnos todo. A nuestros hijos les devolvió la ilusión. Pensábamos que no iba a haber fiesta, ya nos habíamos resignado. Agradecerle toda la vida porque los niños estaban esperando su fiesta y se arruinó en un abrir y cerrar de ojos”, contó una madre, entre lágrimas. Los propios estudiantes aseguran que ahora viven la previa “con ansiedad, pero de la linda”.

La fiesta de egresados solidaria reunirá a chicos de escuelas como Eduardo Chala y Beltrán, entre otras, y promete ser una noche distinta, cargada de emoción. “Va a ser un evento especial, más que cualquiera que hayamos hecho”, anticipó el empresario.

La contracara de esta historia solidaria es la causa judicial que investiga al principal acusado por las estafas, Mauricio Morales, detenido el pasado 10 de diciembre por estafa genérica, tras dejar sin fiesta a múltiples instituciones educativas de la provincia. Mientras la Justicia avanza, las familias intentan reconstruir lo perdido.

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