La Justicia Federal de Mendoza ordenó a una prepaga cubrir el 100% del tratamiento con hormona de crecimiento para un niño mendocino de 11 años, diagnosticado con el mismo trastorno que atravesó Lionel Messi en su infancia.
La Justicia Federal de Mendoza emitió un fallo contundente que obliga a una prepaga a cubrir de manera integral el tratamiento con hormona para un niño de 11 años. El menor padece déficit de hormona de crecimiento, la misma condición que enfrentó Lionel Messi en su infancia y que casi interrumpe su carrera futbolística antes de despegar.
La resolución, dictada por la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, revocó la propuesta inicial de la empresa médica, que sólo ofrecía una cobertura del 40%. Ese porcentaje dejaba a la familia ante un gasto imposible: más de un millón de pesos de diferencia por mes en una medicación considerada esencial para el desarrollo del niño.
Según el fallo, los jueces advirtieron que cualquier demora o limitación en la entrega del medicamento podía generar “daños irreparables” en la salud del menor. Por eso, ordenaron que la prepaga garantice la provisión total de la hormona, incluida dentro de la Resolución 500/04 APE, que indica cobertura del 100%.
El Tribunal enfatizó que el Programa Médico Obligatorio (PMO) funciona como un “piso y no un techo” de prestaciones, y que en situaciones que involucran a menores de edad debe prevalecer el interés superior del niño, un principio que guía todas las decisiones judiciales en materia de salud infantil.
Una historia que remite a la infancia de Messi
El caso resonó rápidamente por su vínculo con la historia de Lionel Messi, quien a los 11 años recibió el mismo diagnóstico. En aquel momento, el costo del tratamiento era tan elevado que su continuidad en Newell’s quedó en riesgo, hasta que consiguió el apoyo que le permitió acceder a la hormona y seguir desarrollándose.
En Mendoza, el protagonista de esta historia es Valentino Panella que inició el tratamiento a los 11. Su recorrido no sólo incluyó la lucha contra la burocracia, sino también la persistencia de su familia, que enfrentó negativas constantes antes de conseguir el amparo judicial.
La endocrinóloga que trata a Valentino explicó que el déficit de hormona de crecimiento no siempre se origina en enfermedades específicas, sino que, en muchos casos, se considera una condición idiopática, presente en uno de cada 4.000 a 10.000 niños. También detalló que estos pacientes suelen tener edad ósea atrasada, lo que permite sostener tratamientos prolongados y eficientes.
Por su parte, el abogado de la familia señaló que las prepagas suelen recurrir al desgaste emocional y administrativo para que las familias desistan de seguir los trámites: “De diez reclamos, a nueve les dicen que no y abandonan. Solo uno llega a la Justicia y lo consigue”.
La familia Panela lo vivió en carne propia: “Todas las puertas se nos cerraban, contó el padre. Logramos que el primer mes le dieran la medicación y al segundo ya se la habían sacado”.
El precio actual del tratamiento supera los tres millones de pesos, una cifra inaccesible sin cobertura plena.
Una vida marcada por el esfuerzo y el deporte
Valentino no solo continúa su tratamiento, sino que además alimenta un sueño similar al de su ídolo: juega al fútbol en FADEP, participó en un campus del Barcelona en España y llegó a pisar la misma cancha donde alguna vez jugó Messi a su edad.
Él mismo relató cómo atraviesa su tratamiento: “Al principio dolía mucho, pero me acostumbré. Cuanto más deporte hago, mejor me funciona la hormona”.
También dejó un mensaje para otras familias que atraviesan situaciones similares: “Nunca se queden. Si insisten, se puede lograr”.
La decisión judicial no solo representa un alivio para la familia, sino también un precedente clave para otros niños que requieren esta medicación y se enfrentan a negativas arbitrarias. La orden obliga a la prepaga a cubrir la hormona de crecimiento al 100%, sin demoras y en forma continua.