La disputa entre el Ministerio de Salud y el municipio de Rivadavia sumó un nuevo capítulo judicial. Tras fracasar la audiencia de conciliación, ahora será la Justicia la que deberá definir el futuro de la maternidad del Hospital Carlos Saporiti.
El conflicto por el cierre de la maternidad del Hospital Saporiti continúa escalando en Mendoza y ya quedó en manos de la Justicia. Luego de que no prosperara la audiencia de conciliación entre el Ministerio de Salud y el municipio de Rivadavia, la causa avanzará ahora en el ámbito judicial mientras crece la preocupación de vecinos y embarazadas de la zona Este.
La polémica comenzó a fines de marzo, cuando el Gobierno provincial decidió centralizar los partos en el Hospital Perrupato, en San Martín, y cerrar el servicio de maternidad y neonatología del Saporiti. Desde la cartera sanitaria argumentaron que la medida responde a la disminución de nacimientos y a la necesidad de ampliar espacios destinados a salud mental, un área con fuerte crecimiento de demanda.
Fracasó la audiencia de conciliación entre Salud y Rivadavia
Tras la audiencia realizada este viernes, el intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur, aseguró que no existió voluntad de acuerdo por parte del Ministerio de Salud. Según explicó el jefe comunal, el encuentro judicial terminó sin avances porque los representantes provinciales rechazaron discutir alternativas para sostener el servicio.
“Nos sentamos las dos partes y el letrado del ministerio dijo que no estaban dispuestos a conciliar. Entonces la audiencia fracasó automáticamente porque una de las partes no quería llegar a un acuerdo”, sostuvo Mansur.
Además, cuestionó que mientras se desarrollaba el conflicto judicial se retiraran incubadoras del área de neonatología, lo que interpretó como una señal de que la decisión ya estaba tomada.
Desde la comuna insistieron en que existen opciones viables para mantener funcionando la maternidad del Saporiti sin afectar los planes de ampliación del área de salud mental.
Entre las propuestas presentadas por el municipio se encuentra la construcción de un nuevo pabellón específico para atención psiquiátrica y el compromiso de absorber parte de los costos necesarios para garantizar el funcionamiento del servicio obstétrico.
“Estamos dispuestos a colaborar para garantizar la atención de las madres y los recién nacidos. Nos duele que se tome una decisión únicamente basada en una ecuación económica”, expresó el intendente.
También indicó que el municipio ofreció cubrir recursos vinculados a anestesia, mantenimiento y otros requerimientos que, según el Ministerio, eran necesarios para sostener la maternidad.
Embarazadas expresaron preocupación por las distancias
Durante la audiencia también participaron mujeres embarazadas de Rivadavia, quienes manifestaron su preocupación por el traslado obligatorio hacia el Hospital Perrupato de San Martín para poder dar a luz.
Muchas señalaron que las distancias, los costos de traslado y las dificultades económicas complican el acceso a controles y atención médica adecuada, especialmente en casos de urgencia. La situación generó fuerte repercusión entre vecinos y organizaciones locales, que reclaman mantener un servicio considerado clave para toda la región Este de Mendoza.
Con la conciliación caída, la causa vuelve a quedar bajo análisis judicial. En primera instancia, la Justicia deberá decidir qué sucede con la medida cautelar presentada por el municipio de Rivadavia para frenar el cierre de la maternidad.
Luego, se analizará la cuestión de fondo: si el servicio debe continuar funcionando en el Hospital Saporiti o si finalmente se concreta la centralización de partos en San Martín.
