El Ministerio de Salud confirmó que 2025 fue el año con mayor cantidad de diagnósticos desde que existen registros oficiales. La mayoría de los casos se concentra en jóvenes de entre 15 y 39 años y los especialistas advierten que la principal causa es la disminución en el uso del preservativo.
La sífilis volvió a ubicarse en el centro de la preocupación sanitaria en Argentina. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, durante 2025 se registró un récord histórico de casos, con 46.799 diagnósticos confirmados, una cifra que encendió las alarmas entre las autoridades de salud y los especialistas en enfermedades de transmisión sexual. El incremento sostenido de esta enfermedad de transmisión sexual (ETS) coincide con un fenómeno que los médicos observan desde hace varios años: el descenso en el uso del preservativo, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Récord de sífilis en Argentina: cuáles son las cifras oficiales
De acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación, durante 2025 se notificaron 46.799 casos de sífilis, lo que representa una tasa de 117,2 diagnósticos cada 100.000 habitantes, el valor más elevado desde que comenzó el registro oficial de esta enfermedad.
La mayor incidencia se concentra en personas de 15 a 39 años, aunque los especialistas remarcan que puede afectar a cualquier grupo etario. Además, durante los controles de embarazo se detecta una importante cantidad de casos en mujeres, lo que permite prevenir la transmisión al bebé mediante un tratamiento oportuno.
Los profesionales atribuyen este crecimiento a diversos factores, aunque coinciden en que el principal es el abandono del preservativo como método de prevención.
A esto se suma una mayor disponibilidad de pruebas rápidas y una mejora en los sistemas de notificación obligatoria, lo que también incrementa la cantidad de diagnósticos registrados oficialmente.
Dermatólogos que atienden este tipo de patologías aseguran que la sífilis dejó de ser una enfermedad poco frecuente y pasó a formar parte de la consulta cotidiana.

Cuáles son los síntomas de la sífilis
Uno de los mayores riesgos de la sífilis es que muchas veces pasa desapercibida. En su etapa inicial suele manifestarse mediante una pequeña úlcera o lesión, conocida como chancro, que generalmente no produce dolor y desaparece sola, lo que lleva a muchas personas a no consultar al médico.
Sin tratamiento, la infección continúa avanzando y puede provocar lesiones en la piel, caída del cabello, alteraciones en la boca y los genitales. En fases más avanzadas puede afectar órganos como el corazón, el cerebro, los huesos y el sistema nervioso.
Por esa razón, los especialistas la consideran “la gran simuladora”, ya que sus síntomas pueden confundirse con numerosas enfermedades dermatológicas o infecciones virales.
Otro aspecto que preocupa a los médicos es que existe una etapa denominada latencia, durante la cual la persona infectada no presenta síntomas, pero continúa transmitiendo la enfermedad en las relaciones sexuales.
En esos casos, el diagnóstico solo puede realizarse mediante análisis de sangre, motivo por el cual recomiendan controles periódicos ante cualquier situación de riesgo.
A pesar del crecimiento de los casos, la buena noticia es que la sífilis tiene cura. El tratamiento continúa realizándose con penicilina, antibiótico al que la bacteria responsable de la enfermedad sigue siendo sensible.
La cantidad de dosis dependerá del estadio en el que se detecte la infección y, además del paciente, también deben recibir tratamiento las parejas sexuales para evitar nuevas transmisiones.
La prevención sigue siendo la herramienta más importante
Frente al aumento de los casos, los especialistas insisten en que la principal medida para evitar el contagio continúa siendo el uso del preservativo y otros métodos de barrera durante las relaciones sexuales, especialmente cuando se trata de parejas nuevas o vínculos ocasionales.
También recomiendan realizar consultas médicas ante cualquier lesión sospechosa, completar los controles de salud y acceder a estudios serológicos cuando exista riesgo de exposición.