La canasta básica total ya supera los $1,5 millones para un hogar tipo y, aunque algunos trabajadores logran superar ese monto, aseguran que el dinero alcanza cada vez para menos. Alquiler, servicios, alimentos y medicamentos aparecen entre las principales preocupaciones.
La suba del costo de vida empieza a cambiar la percepción económica de muchas familias en Mendoza: incluso entre quienes tienen trabajo e ingresos mensuales, cada vez son más los que aseguran que el sueldo no alcanza para cubrir todos los gastos. Con una Canasta Básica Total que ya supera los $1,56 millones para una familia tipo, el alquiler, los servicios, los alimentos y los medicamentos se llevan buena parte del presupuesto y obligan a miles de mendocinos a ajustar sus gastos, trabajar más horas o resignar calidad de vida.
El dato que sirve como referencia es el valor de la Canasta Básica Total (CBT), que contempla no solamente los alimentos sino también otros gastos indispensables para un hogar. De acuerdo con los últimos registros difundidos por el INDEC, una familia tipo necesita alrededor de $1.564.715 mensuales para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
El valor representa además una suba superior al 2% respecto del período anterior y un incremento de más del 36% interanual.
Pero detrás de las cifras oficiales aparecen historias concretas: trabajadores que tienen más de un empleo, familias que dependen de un solo ingreso, jubilados que deben ajustar sus gastos y personas que directamente no pueden afrontar determinados tratamientos o servicios.
“No alcanza”: qué dicen los mendocinos sobre sus ingresos
La frase que más se repite entre los mendocinos consultados es contundente: “no alcanza”. Una de las personas entrevistadas aseguró que trabaja durante toda la jornada y percibe alrededor de $700.000 mensuales, pero consideró que ese ingreso está lejos de ser suficiente para afrontar todos los gastos. “No alcanza para nada”, resumió.
Otros entrevistados coincidieron en que mantener una familia se volvió cada vez más difícil, principalmente por el peso que tienen los alquileres, los servicios y los alimentos sobre los ingresos. “Es muy difícil para cualquier familia”, señaló una de las personas consultadas.
La situación se vuelve todavía más compleja para quienes tienen hijos pequeños, debido al incremento de los gastos cotidianos que implica mantener un hogar.
La canasta básica supera los $1,5 millones
El valor de la Canasta Básica Total funciona como uno de los principales indicadores para determinar la línea de pobreza.
Para un hogar compuesto por dos adultos y dos niños, el ingreso necesario para cubrir esa canasta ya supera los $1,5 millones mensuales, según los datos del mes de julio difundidos por el Indec.
El cálculo incluye alimentos y otros bienes y servicios indispensables para la vida cotidiana. Por eso, una familia puede tener ingresos superiores a determinados salarios promedio y, aun así, sentir que atraviesa una situación económica muy ajustada.
Jubilados y personas con discapacidad, entre los más afectados
Uno de los sectores que manifestó mayores dificultades fue el de los jubilados. Algunos entrevistados señalaron que los ingresos previsionales no resultan suficientes para cubrir todos los gastos y que, en determinados casos, deben buscar alternativas para complementar sus ingresos.
A esta situación se suma el costo de los medicamentos, que puede representar una parte importante del presupuesto mensual.
Una mujer contó que debe concurrir periódicamente a un hospital desde las primeras horas de la mañana para intentar obtener los remedios que necesita. “Es difícil porque no tengo la plata para comprarlos”, explicó.
Trabajar más también tiene un costo
La dificultad para llegar a fin de mes no solamente se traduce en privaciones económicas. Para algunas familias, implica trabajar más horas y resignar tiempo personal.
Uno de los entrevistados contó que tiene varias unidades de negocio y que esa actividad le permite sostener económicamente a su familia. Sin embargo, aseguró que el esfuerzo tiene consecuencias sobre su calidad de vida. “Demanda no tener calidad de tiempo para los chicos, estar a mil y no tener una vida”, explicó.
En su caso, además, debe afrontar un alquiler superior al millón de pesos mensuales, por lo que necesita generar ingresos elevados para cubrir todos los compromisos.
La reflexión resume una de las principales preocupaciones que aparecen detrás de los números de la economía: tener ingresos suficientes no siempre significa vivir con tranquilidad. “Por más que te alcance, dejás de tener calidad de vida. Es una o la otra”, sostuvo.