Intervenciones en el arbolado y restricciones en calles clave generan demoras, desvíos y dificultades para circular en una de las zonas más transitadas de la ciudad.
La mañana en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus de Mendoza arrancó con complicaciones para conductores, pasajeros y trabajadores del transporte.
Uno de los principales puntos afectados es la calle Reconquista, que permanece completamente cortada, lo que obliga a desviar el flujo vehicular hacia arterias cercanas como Alberdi y Bandera de los Andes. A esto se suma una intervención sobre el arbolado público en la esquina noreste de la terminal, donde un ejemplar de gran porte presentaba riesgo por caída de ramas.
La decisión de remover partes del árbol responde a cuestiones de seguridad, ya que algunas ramas ya habían caído previamente. Para llevar adelante los trabajos, fue necesario el ingreso de maquinaria de gran tamaño, lo que obligó a restringir aún más la circulación.
El impacto se siente especialmente en el ascenso y descenso de pasajeros. Durante varias horas de la mañana, taxis y vehículos particulares tuvieron dificultades para ingresar a la terminal.
“Está complicado, hay mucha gente que no puede salir. Creo que van a sacar un árbol. Nos dijeron que esto sigue hasta las tres de la tarde”, comentó un taxista que esperaba poder trabajar con normalidad.
“No se puede bajar, no sé qué pasa. Me tuve que bajar enfrente y caminar. Está complicado”, relató una pasajera con valija.
El problema no solo afecta a quienes circulan por la zona de la terminal, sino también a quienes intentan ingresar o salir de la ciudad. La rotonda cercana se ve saturada, y el tránsito se vuelve lento y desordenado.
Además, se genera un cuello de botella ya que muchos conductores intentan evitar el sector más congestionado utilizando vías alternativas que terminan igualmente colapsadas. En algunos tramos, una mano está totalmente cortada y la otra funciona a media calzada, lo que incrementa el riesgo de maniobras peligrosas.
Otro punto es la falta de personal de tránsito para ordenar la circulación, una situación que fue señalada tanto por conductores como por trabajadores del transporte.