El PAMI reforzó los controles en el sistema de órdenes médicas electrónicas tras detectar maniobras fraudulentas en varias provincias. Aunque en Mendoza no hay denuncias activas, el organismo decidió intervenir preventivamente.
El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) puso en marcha un paquete de restricciones y auditorías más estrictas después de detectar una serie de irregularidades en el sistema de órdenes médicas electrónicas (OME). La decisión surge en medio de varias causas penales abiertas en el país por maniobras fraudulentas que involucran a profesionales, prestadores y farmacias.
Aunque en Mendoza no se registran denuncias formales, las autoridades locales confirmaron que el sistema se encuentra bajo revisión para garantizar que no haya nuevas brechas en la trazabilidad de las prestaciones médicas.
Qué irregularidades detectó PAMI
Las anomalías se repiten en distintas jurisdicciones y revelan un patrón de fraude que impacta en todo el proceso de atención. Entre los casos más frecuentes se detectaron:
- Órdenes médicas inexistentes generadas por prestadores para facturar prácticas que nunca se realizaron.
- Médicos que emitieron recetas electrónicas irregulares usando su usuario profesional sin registro de atención.
- Farmacias que dispensaron medicamentos con recetas falsas o destinadas a terceros no afiliados.
- Centros médicos donde se manipulaban las historias clínicas, compartiendo credenciales o alterando datos.
- Empresas reincidentes que mantenían un esquema de fraude sistemático a través del sistema electrónico.
Actualmente, hay al menos seis causas penales abiertas en la Justicia Federal en diferentes provincias.
Cómo impactan las nuevas restricciones en los afiliados
Si bien el objetivo declarado es reforzar la trazabilidad de cada receta electrónica y evitar el fraude, las medidas también están generando demoras en autorizaciones, turnos y tratamientos, según reclamos de jubilados en distintas ciudades del país.
En muchos casos, los afiliados aseguran que deben regresar varias veces a las dependencias del PAMI porque sus órdenes no figuran como validadas, o porque los prestadores no pueden avanzar con los estudios sin la confirmación del sistema.
El panorama afecta especialmente a quienes dependen de tratamientos crónicos y medicación permanente, donde cada día de retraso tiene un impacto directo en la salud.
En Mendoza, las autoridades del organismo confirmaron que no existen denuncias formales por irregularidades. Sin embargo, se están aplicando las mismas auditorías preventivas que en el resto del país, lo que podría generar algunos retrasos en autorizaciones y turnos.
Para los afiliados mendocinos, la recomendación es revisar con anticipación sus órdenes y recetas electrónicas y confirmar que estén validadas antes de acudir a una consulta o estudio.