Héctor Roitman, especialista en seguridad vial, explicó que la mayoría de los siniestros ocurren por errores humanos y por desconocer las normas de tránsito. Además, advirtió que la señalización es clave para evitar choques.
En Mendoza, la mayoría de los accidentes de tránsito tienen un mismo origen: errores humanos y desconocimiento de las leyes. Así lo afirmó Héctor Roitman, especialista en seguridad vial, quién advirtió que, a pesar de que muchos conductores creen conocer las normas, en la práctica no es así.
“El informe de las aseguradoras dice que la gente sabe las leyes pero no las respeta. Yo creo que, en realidad, muchos no las conocen a fondo”, señaló Roitman, y agregó que esta falta de información se nota cada vez que dicta cursos en empresas o charlas para grupos de conductores.
Uno de los ejemplos más comunes está en el artículo 45 de la Ley 9024, que establece la prioridad de paso a la derecha pero también enumera siete excepciones (ocho, si se cuenta una subdividida) en las que esa prioridad se pierde. “Muchos llegan a una esquina convencidos de que tienen derecho de paso, pero la ley dice otra cosa. Eso provoca muchísimos choques”, remarcó.
Entre las excepciones más habituales están la presencia de señalización contraria, como un cartel de “Pare” o “Ceda el paso” y el cruce de una calle con una avenida, ya que la avenida tiene mayor jerarquía. Sin embargo, Roitman aclaró que en Mendoza la definición de “avenida” sigue siendo ambigua, lo que genera confusión.
También subrayó que la señalización es insuficiente: “Si una calle es principal por ordenanza municipal, debería tener un cartel que lo indique. No todos saben que, por ejemplo, la calle Madrid en Guaymallén es jerárquica, y eso puede hacer que un conductor crea que tiene prioridad cuando no es así”.
Otro punto crítico son las rotondas. En Mendoza, la prioridad la tiene quien ya circula dentro de la rotonda, algo que se respeta en lugares como la rotonda de la Panamericana. Sin embargo, en provincias como San Luis o San Juan la regla es al revés. “Mucha gente cree que en todo el país es igual y no es así. Por eso es fundamental reforzar la educación vial”, advirtió.
Roitman también cuestionó la manera en que se otorgan las licencias de conducir. Según contó, en algunos casos los exámenes no son lo suficientemente estrictos y hasta se han dado situaciones en las que los evaluadores indican qué respuesta marcar.
Para el especialista, la clave está en educar y señalizar: “Cuando la gente tiene la información clara y las reglas son visibles, las respeta. Nuestras rotondas son el mejor ejemplo de que, si se enseña bien, se puede manejar mejor y reducir los accidentes”.