Buscan saber si se puede ampliar el uso de GNC en el transporte público, con la intención de bajar costos y reducir la contaminación.
El Gobierno de Mendoza destinará 18 millones de pesos para evaluar si es conveniente avanzar con la reconversión de la flota de colectivos del Gran Mendoza al uso de Gas Natural Comprimido (GNC).
La medida forma parte de la estrategia oficial para transformar el sistema de transporte bajo criterios de sustentabilidad y eficiencia. Hoy, de las cerca de 1.300 unidades que circulan, solo 30 funcionan con GNC.
“El objetivo es ver qué es lo más conveniente para el sistema”, explicó Luis Borrego, subsecretario de Transporte, al referirse al estudio que analizará tanto costos como condiciones operativas.
El funcionario remarcó que la iniciativa se inscribe dentro del Plan de Movilidad 2030: “Esto es parte de un plan que tiene como eje la sustentabilidad en el transporte público”, señaló.
En ese sentido, recordó la incorporación progresiva de unidades eléctricas y a GNC: “Se ha ido implementando de forma paulatina con vehículos eléctricos, el Metrotranvía, su ampliación, y también con buses a GNC en la empresa estatal”.
Borrego también destacó que en los últimos años se sumaron experiencias piloto en el sector privado: “A fines del año pasado se incorporaron 16 colectivos más en empresas concesionarias. Son prototipos, pruebas que nos permiten avanzar con información concreta”.
El estudio ahora buscará profundizar ese análisis, especialmente en lo referido a la infraestructura disponible en la provincia. “Es un estudio muy importante porque nos va a dar datos sobre la infraestructura que hay en Mendoza para poder suministrar GNC a mayor escala”, sostuvo.
Uno de los puntos críticos será la logística de carga. “El GNC tiene sus particularidades: se necesita carga rápida y hacerlo en horarios específicos para no ralentizar el servicio”, explicó el subsecretario.
Además del aspecto operativo, el Gobierno pone el foco en el impacto económico. “El combustible representa aproximadamente un 15% del costo del transporte. Reducir ese porcentaje sería muy importante”, afirmó Borrego. A esto se suma el beneficio ambiental. “Hay mejoras en la contaminación del aire y también en la contaminación sonora, que son aspectos muy relevantes”, concluyó.
Aunque desde el Ejecutivo no informaron si la reconversión podría impactar en el valor del boleto, el costo del combustible es uno de los factores que más inciden en las actualizaciones de las tarifas y una migración hacia GNC podría ayudar a que el precio no aumente tanto.