Preventores de Mendoza ya usan pistolas Taser: cómo funcionan, en qué casos pueden aplicarlas y quiénes están habilitados en la Ciudad.
La Ciudad de Mendoza comenzó a implementar el uso de pistolas Taser 7 en el cuerpo de preventores municipales, una medida que marca un cambio en la política de seguridad urbana. Se trata de dispositivos de baja letalidad que buscan intervenir en situaciones de riesgo sin recurrir a armas de fuego, y que ya están siendo utilizados en la vía pública desde abril de 2026.
La decisión se formalizó tras la firma de un decreto municipal que reglamentó su uso, luego de que en 2025 el Concejo Deliberante aprobara el Programa Municipal de Prevención y Seguridad Ciudadana, habilitando el uso de armas no letales. Con este paso, los preventores capacitados quedaron oficialmente autorizados para portar y utilizar estos dispositivos.
Qué son las pistolas Taser y cómo funcionan
Las pistolas Taser 7 son dispositivos electrónicos de control que emiten una descarga eléctrica de baja intensidad con el objetivo de inmovilizar temporalmente a una persona. Este tipo de tecnología genera una interrupción en la comunicación entre el cerebro y los músculos, provocando la pérdida momentánea del control corporal sin afectar la conciencia.
El objetivo principal es reducir situaciones de violencia en la vía pública, permitiendo una intervención rápida ante episodios de riesgo inminente, tanto para terceros como para el propio individuo o el personal de seguridad.

En qué casos pueden usar las Taser los preventores
Desde el municipio aclararon que el uso de pistolas Taser en Mendoza está estrictamente regulado. En el caso de los preventores, representa una herramienta de última instancia, lo que implica que solo puede utilizarse cuando:
- Exista un riesgo concreto para la vida o integridad física
- Se hayan agotado las instancias de mediación y disuasión
- La situación no pueda resolverse con métodos convencionales
A diferencia de la Policía, que utiliza estas armas como una instancia intermedia antes del arma de fuego, los preventores deben cumplir un protocolo más restrictivo.

En esta primera etapa, el plan contempla una base de 30 preventores capacitados, aunque actualmente son menos de diez los que ya se encuentran operando en la vía pública. Además, hay instructores habilitados que se encargarán de capacitar al resto del personal de manera progresiva.
La incorporación de armas no letales en Mendoza apunta a mejorar la capacidad de respuesta ante conflictos en el espacio público y reducir los niveles de violencia en intervenciones cotidianas. Además, desde la Dirección de Seguridad Ciudadana señalaron que también se busca generar un proceso de adaptación social, para que los vecinos conozcan el funcionamiento de estas herramientas y comprendan su rol dentro del sistema de seguridad.