Los jóvenes “triple Ni”: crece la preocupación por quienes ni estudian, ni trabajan y tampoco buscan empleo en Argentina

Los jóvenes “triple Ni”: crece la preocupación por quienes ni estudian, ni trabajan y tampoco buscan empleo en Argentina

Argentina

Un informe de la UBA reveló que casi la mitad de los jóvenes de entre 18 y 29 años vive en situación de vulnerabilidad. Además, dos de cada diez no estudian ni trabajan y, dentro de ese grupo, uno de cada tres tampoco busca insertarse en el mercado laboral.

La realidad de miles de jóvenes argentinos enciende una señal de alerta. Más allá de las dificultades para conseguir empleo o continuar los estudios, un nuevo informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA) detectó un fenómeno aún más preocupante: el crecimiento de los llamados jóvenes “triple Ni”, es decir, quienes ni estudian, ni trabajan, ni siquiera buscan trabajo.

El estudio, realizado sobre una muestra representativa de jóvenes de entre 18 y 29 años de todo el país, muestra que la problemática ya no responde a casos aislados. La investigación concluye que casi la mitad de la juventud argentina vive en condiciones de vulnerabilidad, atravesada por dificultades económicas, educativas y sociales que condicionan su presente y también sus expectativas de futuro.

Qué reveló el informe de la UBA sobre los jóvenes vulnerables

La investigación, titulada “Jóvenes vulnerables en la Argentina: condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro”, fue desarrollada por especialistas del Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA en el marco de un proyecto de investigación institucional.

El relevamiento fue realizado de manera presencial entre diciembre y enero sobre 1.002 jóvenes de todo el país e indagó aspectos vinculados con la educación, el empleo, las condiciones de vida, las creencias y la proyección personal.

Según explicó Felipe Vega Terra, director del CBC y uno de los responsables del trabajo, la vulnerabilidad no fue medida únicamente por el nivel de ingresos, sino también por otros indicadores sociales.

De acuerdo con el informe, el 48,9% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años se encuentra en situación de vulnerabilidad, lo que representa más de 4 millones de personas sobre un universo cercano a los 8,5 millones de jóvenes.

Quiénes son los jóvenes “triple Ni”

Uno de los datos que más inquieta a los investigadores es el crecimiento del grupo identificado como “triple Ni”. El informe señala que:

  • 2 de cada 10 jóvenes vulnerables no estudian ni trabajan.
  • Dentro de ese grupo, 1 de cada 3 tampoco busca empleo, una situación que refleja una profunda desconexión con las principales herramientas de integración social.

Para los investigadores, este escenario no responde únicamente a una falta de oportunidades laborales, sino también a un progresivo desaliento que lleva a muchos jóvenes a abandonar la búsqueda de alternativas.

El abandono escolar aparece como uno de los principales factores

La investigación encontró una fuerte relación entre la deserción educativa y la posterior situación de vulnerabilidad. Según los resultados:

  • El 61% de los jóvenes vulnerables no terminó el secundario.
  • Solo un 30% logró completar ese nivel educativo.
  • Menos del 7% cursó estudios terciarios o universitarios.

Para Vega Terra, estos números muestran que la salida temprana del sistema educativo condiciona seriamente las posibilidades de acceder a empleos registrados y mejor remunerados.

“La relación entre abandonar la escuela y luego quedar expuesto a condiciones de vulnerabilidad es uno de los hallazgos más contundentes del estudio“, explicó el especialista.

Qué esperan los jóvenes para su futuro

A pesar de las dificultades actuales, la investigación también refleja que la mayoría de los jóvenes mantiene aspiraciones de progreso. Más del 80% de los encuestados manifestó que sus principales objetivos para los próximos años son:

  • Retomar o continuar los estudios.
  • Conseguir un empleo.
  • Mejorar sus condiciones laborales.

Sin embargo, los investigadores advierten que el principal obstáculo no es la falta de voluntad, sino la ausencia de oportunidades concretas para acceder tanto a la educación como al mercado laboral.

La vulnerabilidad también impacta en la salud y la seguridad

El informe también analizó otros aspectos que forman parte de la vida cotidiana de los jóvenes. Entre los datos más relevantes aparecen:

  • El 40% afirmó vivir en barrios inseguros o muy inseguros.
  • El 78% solo cuenta con cobertura del sistema público de salud.
  • Apenas el 10% tiene un empleo registrado con acceso a obra social o prepaga.

Los especialistas sostienen que esta combinación de precariedad laboral, dificultades económicas y escasa cobertura sanitaria también repercute en la salud mental de los jóvenes, generando un círculo difícil de romper.

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