Los índices oficiales muestran que la inflación desacelera, pero los salarios siguen perdiendo terreno. En Mendoza, cada vez más personas ajustan sus gastos para llegar a fin de mes.
Con la llegada de octubre, la mayoría de los mendocinos y mendocinas aseguran que cada vez resulta más difícil llegar a fin de mes.
Aunque los índices oficiales muestran una desaceleración en la inflación, los salarios no acompañan ese alivio. La pérdida del poder adquisitivo se refleja en la vida cotidiana: muchos afirman que a mediados de mes ya no les queda dinero y que deben ajustarse a lo básico, dejando de lado compras, salidas o pequeños gustos.
“No, se llega casi. La verdad, sinceramente, que ajustando. Ajustándose a lo básico. Por ejemplo, la ropa o alguna salida, la salida la posponemos para después.”, relató una transeúnte en el centro mendocino.
“Yo soy empleada pública, así que no. No llego ni a los 10 días, ni a los 15 días, diríamos, está difícil la situación“, afirmó otra persona que circulaba por la zona.
Otros coinciden en que la única opción es elegir segundas marcas, recortar gastos y postergar algunas compras.
Quienes aseguran llegar a fin de mes admiten que lo hacen a fuerza de mucho trabajo y, en algunos casos, apelando a la confianza de los clientes. “Es complicado porque trabajo parte en efectivo y parte con fiado con los clientes porque si no, no hay venta, está difícil, la gente no llega a fin de mes”, comentó un cafetero de la zona céntrica.
La tarjeta de crédito, que en otros tiempos fue un salvavidas, hoy se usa con precaución. Varios mendocinos señalaron que evitan recurrir a ella por temor a no poder cubrir los pagos: “Es complicado con el tema de la tarjeta, más si uno empieza a pagar el mínimo, se complica. Se complica cuando se te juntan dos meses o tres meses”.
Hay quienes optan por no tener tarjeta: “no tengo tarjeta de crédito porque es algo en lo que entras y no se puede salir a veces”.