Una mujer denunció que su hijo habría sido sustraído al nacer en el Hospital Lagomaggiore en 1986. La causa, que ya está en manos de la Justicia Federal, involucra a otras posibles víctimas y revela patrones similares entre los casos.
Un caso estremecedor salió a la luz en las últimas semanas en Mendoza, donde una mujer denunció haber sido víctima de robo de bebés en el año 1986, en plena democracia. El hecho ocurrió en el Hospital Lagomaggiore, donde, según su testimonio, le informaron que su hijo había muerto al nacer sin permitirle verlo ni despedirse. La denuncia fue tomada por la Justicia Federal, que ya abrió una investigación formal por sustracción de menores.
El abogado Enoc Ortiz, quien representa a la denunciante, explicó que la mujer guardó sospechas durante años y decidió actuar luego de encontrar coincidencias con otras historias similares. A través del colectivo “Mendoza por la Verdad”, conoció a otras personas que habrían atravesado experiencias casi idénticas en el mismo nosocomio: mujeres muy jóvenes, en situación de vulnerabilidad, a quienes les dijeron que sus hijos murieron, pero sin entregarles cuerpos ni ofrecer explicaciones claras.
Según detalló Ortiz, existen irregularidades documentales graves: certificados de nacimiento y defunción con fechas que no coinciden, y en algunos casos, ausencia de registros oficiales. “Todos los relatos comparten un mismo patrón. Las madres eran internadas, daban a luz, no les dejaban ver a sus hijos y luego les decían que habían fallecido. Algunas incluso llegaron a recibir certificados con datos contradictorios”, sostuvo el abogado.
El caso fue presentado ante la Fiscalía Federal, a cargo del Dr. Alcaraz, quien ordenó una serie de medidas para esclarecer los hechos. Entre ellas, se solicitaron oficios al hospital, al cementerio de la capital y a otros organismos públicos, en busca de documentación clave que permita reconstruir lo ocurrido hace casi cuatro décadas.
La denuncia resulta aún más impactante porque ocurrió fuera del período de dictadura militar, lo que pone en evidencia que estas prácticas podrían haber continuado en democracia. “No se trata de un hecho aislado. Estamos ante una posible red de apropiación de menores en los años 80, en hospitales públicos y con patrones que se repiten”, advirtió Ortiz.
El colectivo “Mendoza por la Verdad” continúa recopilando testimonios y brinda contención a posibles víctimas. Desde allí, invitan a cualquier persona que sospeche sobre su origen biológico o que haya atravesado una situación similar, a comunicarse para recibir asesoramiento y apoyo legal.