Con la llegada de jornadas húmedas y lluvias, aumentan los mosquitos y también las picaduras en la piel. Especialistas explican cómo identificar si se trata de una reacción común o si podría estar vinculada a insectos que transmiten enfermedades como el dengue.
Las picaduras de mosquito son muy frecuentes, sobre todo en jornadas con alta humedad y temperaturas cálidas, condiciones que favorecen la proliferación de insectos. En la mayoría de los casos solo provocan picazón, enrojecimiento o una leve inflamación, pero los especialistas advierten que es importante saber cómo identificar una picadura común y cuándo podría representar un riesgo para la salud, especialmente por enfermedades como el Dengue.
Según explicó el toxicólogo Sergio Saracco, en contextos de lluvias y humedad se genera un ambiente ideal para la multiplicación de distintas especies de mosquitos. Entre ellos se encuentra el Aedes aegypti, el insecto que actúa como vector del dengue y otras enfermedades virales.
Una de las características de este mosquito es su forma de desplazarse: vuela a baja altura, generalmente a menos de un metro del suelo, por lo que suele picar principalmente en las piernas o en la parte baja del cuerpo. Esto explica por qué muchas personas notan las picaduras en esas zonas, incluso cuando usan ropa liviana.
Cómo reconocer una picadura de mosquito
Cuando un mosquito pica, inyecta una sustancia a través de su saliva que evita que la sangre coagule, lo que le permite alimentarse. Esa sustancia provoca una reacción inflamatoria en la piel, que se manifiesta como una roncha rojiza con picazón.
En general, una picadura de mosquito común presenta estas características: pequeña roncha roja localizada. Picazón leve o moderada e inflamación que desaparece en pocas horas o hasta un día. Los especialistas recomiendan evitar rascarse, ya que al hacerlo se pueden introducir bacterias en la piel y provocar infecciones secundarias.

Cuándo una picadura puede ser peligrosa
Aunque la mayoría de las picaduras no representan un problema grave, hay señales de alerta que requieren atención médica.
Entre los síntomas que deben generar preocupación se encuentran:
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Enrojecimiento que se expande rápidamente.
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Zona caliente, dolorosa o con coloración muy intensa.
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Aparición de pus o lesiones más oscuras.
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Inflamación extensa alrededor de la picadura.
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Fiebre o malestar general.
En estos casos podría tratarse de una infección bacteriana en la piel, que incluso puede evolucionar hacia una celulitis, una complicación que necesita tratamiento con antibióticos.

Cómo prevenir picaduras y reducir el riesgo de dengue
Los especialistas remarcan que la prevención es clave para evitar picaduras y reducir la circulación del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue.
Entre las recomendaciones principales se destacan:
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Usar repelentes con dietiltoluamida (DEET).
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Preferir ropa clara, mangas largas y pantalones largos.
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Aplicar repelente sobre la ropa para mayor duración.
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Evitar la acumulación de agua en recipientes donde se reproducen los mosquitos.
En caso de una picadura común, se puede lavar la zona con agua y jabón, aplicar frío local y utilizar cremas antiinflamatorias indicadas por un médico para reducir la picazón.
Los especialistas insisten en que observar la evolución de la picadura durante las primeras 24 horas es fundamental. Si el enrojecimiento crece o aparecen síntomas inusuales, lo más recomendable es consultar a un profesional de la salud para evitar complicaciones.