“El bullying, los cambios de conducta y el aislamiento son señales que debemos atender”, explicó el psicólogo Leandro Picighelli al analizar el trasfondo del caso en La Paz.
La reciente jornada de tensión vivida en una escuela de La Paz, donde una alumna de 14 años ingresó con un arma de fuego y efectuó disparos, reabrió el debate sobre la salud mental en la adolescencia y la necesidad de prestar atención a las señales de alerta.
Especialistas en psicología advierten que, más allá de las circunstancias particulares, cada adolescente puede manifestar su sufrimiento de distintas formas: a veces con silencio, aislamiento o cambios de conducta, y otras con actos impulsivos o violentos.
El especialista en Psicología Leandro Picighelli explicó que “muchas veces un adolescente que no encuentra un espacio de confianza para expresar lo que siente, lo manifiesta a través de conductas de riesgo”. También subrayó que tanto las víctimas de bullying como quienes ejercen violencia necesitan contención, porque detrás de esos comportamientos suele haber sufrimiento.
Señales a las que hay que prestar atención
El especialista recomienda observar cambios repentinos en rutinas, hábitos o estados de ánimo. Un adolescente que deja de hacer actividades que disfrutaba, o que comienza a mostrar actitudes muy diferentes a las habituales, puede estar enviando un mensaje de auxilio.
Frases relacionadas con la muerte, la idea de “desaparecer” o publicaciones en redes sociales que expresen dolor o desesperanza también deben ser tomadas en serio. En esos casos, la intervención de la familia y de la escuela es clave para evitar que la situación avance.
El desafío de los adultos
Picighelli destacó que la forma de vincularse con los adolescentes cambia con el paso del tiempo: “Los adultos debemos aprender a escuchar más y a decir menos. No se trata solo de dar órdenes o marcar límites, sino de generar un espacio de confianza para que hablen”.
En este sentido, contar con referentes cercanos, ya sean padres, docentes, familiares o entrenadores, puede hacer la diferencia para que los jóvenes no se sientan solos.
“Los chicos viven en un presente intenso: lo que hoy es alegría máxima, mañana puede ser dolor profundo. Los adultos debemos estar atentos para que no enfrenten ese sufrimiento en soledad”, concluyó el psicólogo.
¿Dónde pedir ayuda?
Desde el Ministerio de Salud se recuerda que cualquier persona que atraviese una crisis o necesite acompañamiento puede comunicarse al 148, opción 0, disponible las 24 horas, los 365 días del año. Allí se brinda orientación tanto a adolescentes como a familiares que buscan herramientas para acompañar estas situaciones.