La nueva misión partirá el lunes con especialistas en rescate, profesionales de la salud y voluntarios. Piden colaboración para conseguir maquinaria, pasajes y recursos para continuar con las tareas entre los escombros.
A medida que aumenta el número de víctimas por el doble terremoto que sacudió a Venezuela, una nueva delegación argentina se prepara para viajar al país para reforzar las tareas de rescate y asistencia humanitaria. Según los datos oficiales difundidos por el Gobierno venezolano, la cifra de fallecidos ya ronda las 5.000 personas.
El próximo lunes partirá una misión integrada por cerca de 50 rescatistas, médicos y voluntarios. Entre ellos viajará nuevamente Guillermo Arana Leiton, integrante de la Unidad de Rescate Fénix, quien explicó que el operativo reunirá a distintas organizaciones con experiencia en emergencias.
“En esta oportunidad estamos viajando con casi 50 rescatistas, médicos y miembros de otra ONG, CEPA, de Buenos Aires, a cargo de Esteban Chalá. También nos acompaña la Asociación de Médicos Venezolanos en Argentina, encabezada por la doctora Indira Costa“, detalló Arana Leiton.
Desde Mendoza, la ONG Asociación Cadena de Relevos brindará apoyo logístico a la misión. Su representante, Rodrigo Gil, explicó que no podrá viajar por cuestiones laborales, pero que trabajará para reunir los recursos que necesita el equipo desplegado en Venezuela.
“La asistencia que vamos a brindar será desde Mendoza hasta Buenos Aires y desde allí hacia Venezuela. Estamos tratando de conseguir los recursos que ellos necesitan. Hoy hacen falta dos martillos demoledores grandes, un grupo electrógeno y también ayuda para costear cinco pasajes aéreos entre Mendoza y Buenos Aires. Además, cualquier colaboración para combustible y viáticos será de gran ayuda porque sostener el operativo es muy difícil“, señaló.
Arana Leiton recordó el trabajo realizado durante la primera misión, donde el objetivo principal fue rescatar sobrevivientes antes de que pasaran las horas críticas.
“En la primera misión el tiempo era fundamental para sacar personas con vida. Uno de los principales objetivos fue un edificio de nueve pisos donde había más de 38 personas atrapadas. Entre ellas estaba Lucas Gámez, un nene de nueve años. Sus padres esperaban alrededor nuestro mientras trabajábamos“, relató.
El rescatista explicó que el equipo logró desmontar la estructura en cuatro días y medio para llegar hasta las víctimas. “Lo más triste fue encontrar a Lucas abrazado a sus abuelos y tener que entregárselo a sus padres“, recordó.
Durante el primer despliegue, los equipos argentinos trabajaron en dos frentes simultáneos. “Realizamos cerca de 128 recuperaciones de cadáveres y pudimos rescatar con vida a unas 21 personas. Mientras tanto, otro grupo de Fénix trabajaba en un edificio cercano y los 15 médicos venezolanos que llevamos atendían a los vecinos con medicina primaria“, explicó.
El rescatista advirtió que, con el paso de los días, comenzaron a aparecer nuevos desafíos sanitarios. “Ya empezamos a tener problemas con posibles epidemias, casos de sarna y el hedor de la muerte es impresionante. Ahora vamos a una situación todavía más compleja porque debemos recuperar los cuerpos lo más rápido posible. Trabajaremos con maquinaria pesada y con un nivel 3 de INSARAG para ayudar a que muchas familias puedan cerrar el duelo de sus seres queridos que aún permanecen bajo los escombros“, sostuvo.