Pablo Guzmán, de 47 años y oriundo de Las Heras, viajaba a Sevilla para reencontrarse con su hijo de seis años cuando ocurrió el accidente ferroviario en Toledo. Sufrió heridas, logró salir del vagón rompiendo una ventanilla y ayudó a otros pasajeros. Hoy se confirmó la muerte de Agustín Randazzo, el segundo argentino falelcido en la tragedia.
El viaje de Pablo Guzmán tenía un motivo especial: iba rumbo a Sevilla para encontrarse con su hijo de seis años, que tenía previsto jugar un partido de básquet. Pero el trayecto terminó de la peor manera cuando el tren de alta velocidad en el que viajaba chocó contra otra formación en la provincia española de Toledo. El mendocino, oriundo de Las Heras, sobrevivió al impacto, consiguió salir del vagón y colaboró para ayudar a otros pasajeros que habían quedado atrapados.
El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre, en las inmediaciones de Urda, y dejó decenas de víctimas fatales y heridos. De acuerdo con el último balance oficial difundido este jueves, al menos 69 personas murieron, entre ellas dos argentinos.
Guzmán viajaba en el vagón 6 de la formación. Según relató a distintos medios, antes del choque el tren se había detenido durante unos minutos y les informaron que había un problema de circulación. Poco después reanudó la marcha y, apenas unos segundos más tarde, se produjo el impacto.
El golpe fue tan fuerte que el pasajero lo describió como un ruido “como si se aplastara un acordeón”. En medio de la desesperación, los pasajeros comenzaron a buscar la manera de salir. Guzmán sufrió una fractura de tabique nasal, una luxación, contusiones y cortes provocados por los cristales.
Para escapar, utilizó un martillo y rompió los vidrios del vagón. Una vez afuera, también intentó ayudar a otras personas que habían quedado atrapadas entre los restos de la formación.
En una entrevista con el medio español El Tiempo Justo, recordó que en su vagón todos habían sufrido golpes, pero que la situación era mucho más grave en los coches ubicados hacia adelante. “De mi vagón para adelante, eran más los que no pudieron salir”, contó.
También relató una de las imágenes que más lo impactó: pasajeros heridos que, desde el interior de los vagones, lo tomaban de las piernas para pedirle ayuda. “Ahora mismo recuerdo la imagen de la gente que no va a poder salir”, dijo a El País.
“Estoy muy contento con la suerte que tuve”: cómo se encuentra el mendocino
Después del accidente, Guzmán fue trasladado a un centro de salud y permanecía internado en el hospital de Alcázar de San Juan, en Castilla-La Mancha, mientras esperaba nuevos estudios médicos para evaluar sus lesiones.
A las heridas se sumaron las pérdidas materiales: se quedó sin el equipaje y la billetera, mientras que su teléfono celular terminó completamente roto.
El sobreviviente reconoció que todavía estaba intentando procesar lo ocurrido. Contó que durante el impacto permaneció aturdido y que recién con el paso de las horas pudo dimensionar la gravedad de la tragedia.
“Viendo lo que he visto, la verdad es que estoy muy contento con la suerte que tuve”, expresó. También describió la experiencia como algo “de una película” y reconoció que las imágenes y los sonidos del accidente seguían presentes en su memoria.
Quiénes son los dos argentinos que murieron en el choque de trenes en España
La tragedia ferroviaria también golpeó a la Argentina. Este jueves se confirmó que Ana Martina Conte Grand y Agustín Randazzo se encuentran entre las víctimas fatales del accidente.
Ana Martina Conte Grand tenía 32 años, era oriunda de San Juan y trabajaba como podóloga. Viajaba junto a su hermano Zacarías en una de las formaciones involucradas en el choque. Él sobrevivió al impacto y fue trasladado a un hospital de Toledo. Su fallecimiento había sido confirmado previamente y generó conmoción entre sus familiares y allegados. <
Por su parte, Agustín Randazzo tenía 51 años y vivía en España desde 2002. Viajaba por motivos laborales en el vagón número ocho de una formación de alta velocidad. Después del accidente, sus familiares y amigos perdieron contacto con él y comenzaron una intensa búsqueda.
Su muerte fue confirmada este jueves, luego de que la Guardia Civil encontrara su cuerpo. La noticia fue difundida por el diseñador Roberto Piazza, amigo de Randazzo, quien había seguido de cerca la búsqueda.
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Mientras avanzan las tareas de identificación de las víctimas y la atención de los heridos, las autoridades españolas mantienen abierta la investigación para determinar cómo se produjo el accidente. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que se trabajará para esclarecer lo ocurrido y acompañar a las familias afectadas.