La tragedia ocurrida en San Carlos reavivó el debate sobre el mantenimiento del arbolado público. Desde enero de 2025, cinco personas perdieron la vida por la caída de árboles durante distintos fenómenos meteorológicos.
La muerte de Fabio Germán Pompei y Fabiana Piedi, quienes fallecieron luego de que un árbol de grandes dimensiones cayera sobre la camioneta en la que viajaban por la Ruta Nacional 143, en San Carlos, volvió a instalar una preocupación que se repite en Mendoza: el riesgo que representa el estado de algunos ejemplares del arbolado público.
Con este hecho, ya son cinco las víctimas fatales registradas en la provincia por la caída de árboles entre enero de 2025 y agosto de 2026, una estadística que impulsó nuevos reclamos por mayores controles, mantenimiento preventivo y una mejor coordinación entre los organismos responsables.
Cinco tragedias que marcaron a Mendoza
El primer caso ocurrió el 23 de enero de 2025 en Las Catitas, departamento de Santa Rosa. Durante una fuerte tormenta con granizo, Leandro Andrés Castro, de 22 años, intentó resguardar su vehículo cuando un árbol cayó sobre él y le provocó la muerte.
Meses más tarde, el 26 de septiembre de 2025, otra tragedia golpeó a la provincia. Cristina Alejandra Funes, de 37 años, murió cuando un árbol se desplomó sobre el automóvil que conducía en Maipú, en medio de un intenso temporal con fuertes ráfagas de viento.
El tercer episodio fatal ocurrió el 6 de mayo de 2026 en Las Heras. Juan Marcelo Zabala, de 23 años, circulaba en motocicleta cuando un árbol cayó sobre el rodado durante un episodio de viento Zonda.
Finalmente, el último fin de semana se produjo el accidente que conmocionó a Mendoza. Un árbol de gran porte cayó sobre una camioneta que transitaba por la Ruta Nacional 143, en San Carlos, provocando la muerte de Fabio Germán Pompei y Fabiana Dieddi, mientras que otras dos personas resultaron gravemente heridas.
Los casos que terminaron con heridos y encendieron las alarmas
Además de las víctimas fatales, durante el último año se registraron varios episodios con personas lesionadas por la caída de árboles o grandes ramas.
Entre ellos figura un hombre de 65 años que sufrió un grave traumatismo de cráneo luego de ser golpeado por una rama, dos motociclistas que sobrevivieron tras el desplome de un árbol sobre el vehículo en el que viajaban y un peatón que resultó herido en Rodeo de la Cruz.
También se conoció el caso de un docente cuya camioneta fue aplastada por un árbol en Tupungato, mientras desarrollaba su jornada laboral.
Cómo trabajan los municipios para prevenir nuevas tragedias
Tras el accidente de San Carlos, varios municipios explicaron cuáles son las tareas que realizan para controlar el estado del arbolado público.
Las comunas indicaron que llevan adelante relevamientos periódicos para identificar ejemplares con riesgo de caída, realizan podas preventivas, reemplazan árboles secos o deteriorados y desarrollan planes de forestación con nuevas especies.
Sin embargo, también remarcaron que la responsabilidad del mantenimiento depende de la jurisdicción donde se encuentre cada árbol.
En el caso del arbolado ubicado sobre rutas nacionales, las intervenciones requieren autorización o corresponden directamente a Vialidad Nacional, mientras que los municipios actúan sobre los ejemplares emplazados dentro del ejido urbano.
Las fuertes ráfagas de viento Zonda, los temporales y las tormentas continúan siendo uno de los principales factores que incrementan el riesgo de caída de árboles en Mendoza. Frente a ese escenario, distintos organismos sostienen que el trabajo preventivo resulta fundamental para minimizar riesgos, especialmente sobre ejemplares envejecidos o con daños estructurales.