“A pesar de la edad que tengo, se pudo”: es mendocina, con 71 años terminó la secundaria y es abanderada

“A pesar de la edad que tengo, se pudo”: es mendocina, con 71 años terminó la secundaria y es abanderada

Mendoza

Después de dedicar gran parte de su vida a cuidar a sus hermanos, formar una familia y acompañar a sus hijos y nietos, Lucía Rosa Villalobos decidió cumplir una cuenta pendiente. A los 71 años retomó sus estudios, terminó la secundaria y fue elegida abanderada del CENS. Ahora recibió un reconocimiento de la Legislatura de Mendoza.

Durante muchos años, terminar la secundaria parecía un sueño que tendría que esperar. Lucía Rosa Villalobos creció en una familia humilde y numerosa y, desde muy joven, tuvo que dejar de lado sus propios estudios para hacerse cargo de sus hermanos.

Después llegó otra etapa de su vida: se casó, tuvo hijos y luego llegaron los nietos. Las responsabilidades familiares ocuparon buena parte de sus años, hasta que a los 71 años decidió concretar un sueño que tenia pendiente.

Un día pasó por la unión vecinal de su barrio y vio un cartel que anunciaba que allí funcionaba un CENS. Lo que parecía un simple aviso terminó convirtiéndose en el comienzo de una nueva etapa.

Vi un cartelito que decía que había un CENS y dije: ‘Ay, voy a ir a la escuela, a la secundaria’”, recordó Lucía.

Lucía comenzó a cursar en 2024. Era la alumna de mayor edad del establecimiento, incluso mayor que algunos de los directivos, pero eso no fue un impedimento para avanzar.

El primer día llegó con nervios y muchas dudas. Habían pasado décadas desde la última vez que había estado en un aula, pero también tenía una enorme motivación.

Era como la abuela de los chicos”, contó entre risas. Con el tiempo, sus compañeros comenzaron a tomarle cariño y ella encontró en ese grupo un espacio donde sentirse acompañada.

Voy a salir ya de la secundaria”, dijo con orgullo al recordar todo el camino recorrido.

Su hijo Julio Delgado recuerda la sorpresa que sintió cuando su madre le contó que había decidido volver a estudiar. Para él, lo más importante fue acompañarla en una decisión que representaba una meta personal. “Sobre todo darle el apoyo que necesitaba. Para ella son metas propias que das en la vida”, explicó.

El regreso a las aulas también significó enfrentarse a herramientas y formas de estudiar que eran completamente nuevas para ella.

Uno de los mayores desafíos fue la tecnología. Mientras sus compañeros utilizaban el celular para realizar buena parte de las tareas, Lucía tuvo que encontrar su propia manera de estudiar. “El celular no lo sabía usar muy bien y casi todos los chicos hacen las cosas por celular. Yo, por memoria”, contó.

Pero el esfuerzo tuvo su recompensa. Sus carpetas y trabajos estuvieron marcados por excelentes calificaciones y ese desempeño terminó llevándola a un reconocimiento que ni siquiera imaginaba cuando decidió inscribirse. “Yo iba a ir a hacer la secundaria. La bandera me sorprendió porque mis cartillas, mis carpetas eran todo diez”, recordó.

Para Lucía, la distinción fue una sorpresa. Su historia, además, comenzó a convertirse en un ejemplo para su propia familia y para quienes compartieron con ella el regreso a las aulas.

Su esposo, Roberto Delgado, también siguió de cerca todo el proceso y reconoció que el resultado lo sorprendió. “Me sorprendió que fuera, saliera abanderada y es un ejemplo para todos”, señaló.

El recorrido de Lucía trascendió las aulas. Este año, la Legislatura de Mendoza le otorgó una declaración de interés y un reconocimiento por su esfuerzo, dedicación y perseverancia.

Lucía asegura que uno de los mayores motivos de orgullo es poder demostrarles a sus hijos y nietos que nunca es demasiado tarde para intentar algo que se desea.

“Me llena de orgullo, de satisfacción poder demostrarle a mi nieto, a mi hijo que a pesar de la edad que tengo se pudo”, expresó.

Y en ese camino también descubrió algo sobre sí misma. Aunque considera que su formación escolar durante su infancia fue muy limitada, siempre mantuvo viva la curiosidad por aprender. “Ahora me doy cuenta que el pasado ha sido muy precario en estudios, pero todos los libros que cayeron a mi mano los leí”, contó.

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