Beber abundante agua, usar ropa suelta y permanecer en lugares frescos son algunas de las medidas a realizar para no sufrir una descompensación. Los adultos mayores y los más chicos son los más vulnerables al calor.
Falta menos de un mes para que empiece el verano, sin embargo, Mendoza ya registra temperaturas muy altas. La máxima esperada para este lunes es de 37 grados y la mínima de 20 grados. Seguimos con la “ola de calor” del fin de semana, donde las temperaturas superaron los 35 grados.
Es por esto que debido a las altas temperaturas que se están registrando y que se extenderán toda la semana, desde el Ministerio de Salud brindan algunas recomendaciones a la población para evitar un golpe de calor.
¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor y qué hacer cuando esto ocurre?
El agotamiento y golpe de calor son trastornos ocasionados por el aumento de la temperatura del cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas y humedad o el esfuerzo físico intenso en altas temperaturas.
El golpe de calor es una forma grave de lesión por calor y la temperatura del cuerpo alcanza los 40° C o más.En estas situaciones, el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura.
Entre las medidas a tener en cuenta, se aconseja:
- Beber abundante agua durante todo el día
- Evitar el ejercicio físico al aire libre en horas de sol intenso y permanecer en lugares frescos.
- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas o muy dulces y las infusiones calientes.
- Usar ropa suelta, de materiales livianos y colores claros y protegerse del sol poniéndose un sombrero.
Las personas mayores de 65 años y los niños y quienes padecen enfermedades crónicas, respiratorias o cardíacas, hipertensión arterial, diabetes y obesidad deberán extremar más los cuidados.
Recomendaciones para evitar un golpe de calor
Para lactantes y niños pequeños
- Dar el pecho a los lactantes con más frecuencia.
- Hacer que beban agua fresca y segura.
- Trasladarse a lugares frescos y ventilados.
- Ducharse o mojarse el cuerpo con agua fresca.
Adultos mayores y personas con enfermedades crónicas
- Tomar abundante líquido, en especial agua, al menos 2 litros diarios y con frecuencia, aunque no se sienta sed.
- Evitar salir a la calle en las horas más calurosas del día.
- Cubrir la cabeza con sombrero o gorra y vestirse con ropa ligera, de colores claros.
- Usar anteojos para protegerse del sol.
Para los jóvenes y adultos
- No consumir bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es
- conveniente tomar cerveza para aliviar la sed y el calor.
- Evitar los esfuerzos físicos o actividades deportivas exigentes.
- Sentarse y descansar cuando sientan mareos o fatiga.
- Recordar las recomendaciones generales sobre la hidratación, alimentación y refrescar el cuerpo.