El desprendimiento ocurrió en la curva de Guido y obligó a interrumpir el tránsito durante seis horas. Osvaldo Valle, de Coordinación de Alta Montaña, explicó cómo influyeron las lluvias, los daños que sufrió la calzada y el pronóstico para los próximos días.
Un desprendimiento de rocas en la curva de Guido, sobre la Ruta 7, obligó a interrumpir el tránsito durante unas seis horas. El episodio ocurrió el miércoles por la mañana y algunas piedras impactaron contra una camioneta. Los trabajos para despejar y asegurar la zona se extendieron hasta la tarde, debido a que continuaban cayendo rocas desde la montaña.
Osvaldo Valle, de la Coordinación de Alta Montaña, explicó que el desprendimiento se produjo cerca de las 10.15 horas y que la circulación recién pudo normalizarse alrededor de las 16.30 horas.
“Había más piedras que seguían cayendo”, señaló Valle al explicar las dificultades para habilitar el paso. Según detalló, intervino la Patrulla de Rescate y también se intentó abrir una brecha con personal de Gendarmería, pero la caída de nuevas rocas impidió avanzar con las tareas.
Durante el corte, varios vehículos quedaron detenidos a ambos lados del sector afectado. Para evitar que se acumulara más tránsito, se dispusieron cortes preventivos en Uspallata, cerca del cementerio, y en el ingreso a Potrerillos.
Valle vinculó el episodio con las lluvias registradas entre Potrerillos y Uspallata. “Esta caída en masa de piedra ha sido porque tuvimos lluvia”, explicó.
El funcionario señaló que las precipitaciones pueden favorecer este tipo de desprendimientos y advirtió sobre la dificultad de anticipar cuándo ocurrirán. En este caso, destacó que la caída de las rocas no estuvo acompañada por una cantidad importante de barro o lodo.
Las piedras también dañaron la carpeta asfáltica, por lo que durante este jueves estaban previstas tareas para reparar los sectores afectados.
Ante este escenario, Valle pidió extremar las precauciones al circular por la cordillera. “Siempre está la recomendación de manejarse con mucho cuidado” frente a las condiciones climáticas y los cambios que puede presentar la naturaleza, remarcó.
Además, advirtió que estos episodios pueden producirse de manera imprevista, por lo que es importante mantenerse atentos durante los viajes por la zona de alta montaña.
Después de varias horas de interrupción, la circulación quedó normalizada. Según informó Valle, el Paso Internacional Cristo Redentor se encuentra habilitado durante las 24 horas para vehículos particulares y sin demoras.